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La
palabra confirmación significa "hacer que
permanezca". La antigüedad de la Confirmación se
remonta a casi cuatro mil años atrás, a antes del nacimiento de Isaac: "Respondió
Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre
Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto
perpetuo para sus descendientes después de él" (Gen. 17, 19). Cada
año todo el pueblo le confirmaba al Padre que
ellos sí cumplirían la
Alianza, el Pacto que el Padre había hecho con ellos. A su
vez, el Padre les confirmaba a ellos Su Pacto
donde El se comprometía a ser su Dios: "Y estableceré mi pacto entre
mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto
perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti"
(Gen. 17, 7). Era un Pacto unilateral mediante el cual el Padre les
demostraría, en el tiempo y en sus circunstancias, que sí podían confiar en
El, que no tenían que buscar otras divinidades para satisfacer en ellas su
necesidad de ser amados.
A
medida que el pueblo hebreo iba entendiendo y madurando en su relación con el
Padre YHVH, el Padre le agregó al Pacto inicial una parte más. Esto sucedió
con Moisés, en el desierto: "Y pondré mi morada en medio de vosotros,
y mi alma no os abominará; y andaré entre vosotros y seréis
mi pueblo. Yo YHVH vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto,
para que no fueseis sus siervos, y rompí las coyundas de vuestro yugo, y os
he hecho andar con el rostro erguido" (Lev. 26,11-13). Este Pacto
Antiguo, "actualizado", fue el que el Padre confirmó a Su
Pueblo antes de la muerte de Moisés: (Deut. 8,11-20 ; Deut. 28,9). En Moab de
nuevo hubo Confirmación. En esta Confirmación también nos incluyó a nosotros y a todos
los que en esas épocas no pertenecíamos a ese Pacto: "Guardaréis,
pues, las palabras de este pacto, y las pondréis por obra, para que
prosperéis en todo lo que hiciereis. Vosotros todos estáis hoy en presencia
de YHVH vuestro Dios; los cabezas de vuestras tribus, vuestros ancianos y
vuestros oficiales, todos los varones de Israel; vuestros niños, vuestras
mujeres, y los extranjeros que habitan en medio de tu campamento, desde el
que corta tu leña hasta el que saca tu agua; para que entres en el pacto de
YHVH tu Dios, y en su juramento, que YHVH tu Dios concierta contigo, para
confirmarte hoy como su pueblo, y para que él te sea a ti por Dios, de la
manera que el te ha dicho, y como lo juró a tus padres Abraham, Isaac y
Jacob. Y no solamente con vosotros hago yo este pacto y este juramento, sino
con los que están aquí presentes hoy con nosotros delante de YHVH nuestro
Dios, y con los que no están aquí hoy con nosotros"
(Deut. 29, 9-15).
Cuando
entraron a la tierra prometida, guiados por Josué, antes que este muriera,
también Confirmó a todo el pueblo en la Alianza con YHVH: "Y Josué respondió al
pueblo: Vosotros sois testigos contra vosotros mismos, de que habéis elegido
a YHVH para servirle. Y ellos respondieron: Testigos somos. Quitad, pues,
ahora los dioses ajenos que están entre vosotros, e inclinad vuestro corazón
a YHVH Dios de Israel. Y el pueblo respondió a Josué: A YHVH nuestro Dios
serviremos, y a su voz obedeceremos" (Jos. 24, 22-24). Así, por
medio de Confirmaciones anuales, YHVH, el Padre, hacía que Su Pueblo
permaneciera en la Alianza
de ser El su Unico Dios y ellos Su Pueblo.
Jesús
también continúa la tradición antigua de la Confirmación
cuando después de resucitado le pide a Pedro Confirmar el amor hacia El y su
misión en la Iglesia
naciente: "Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón,
hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que
te amo. El le dijo: apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez:
Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que
te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de
Jonás, ¿me amas? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te
amo. Jesús le dijo: apacienta mis ovejas" (Jn. 21,15-17). En este
episodio de la relación entre Pedro y Jesús, Jesús le está pidiendo a Pedro confirmación de su amor y su fidelidad y Jesús le
está confirmando la misión que tiempo atrás le
había dado: "Y yo también te digo, que tú eres Pedro y sobre esta
roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra
ella" (Mt.16,18).
La Confirmación es un Sacramento que data de
tiempos muy antiguos. Es contemporáneo a la Alianza con Abraham y
así como los pastores del pueblo en la Antigua Alianza
Confirmaban cada cierto tiempo al pueblo en la Alianza, los apóstoles
también lo hicieron, sólo que confirmaban a los primeros cristianos en el
amor y fidelidad y opción definitiva por Jesús. Miremos LA BIBLIA:
"Y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la
gracia del Señor, y pasó por Siria y Cilicia,
confirmando a las iglesias" (Hech. 15,40-41). "Así
que las iglesias eran confirmadas en la fe, y
aumentaban en número cada día" (Hech.16,5). "Y después de
estar allí algún tiempo, salió, recorriendo por orden la región de Galacia y
de Frígia, confirmando a todos los
discípulos" (Hech. 18,23). "Porque deseo veros, para
comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados;
esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a
vosotros y a mí" (Rom. 1,11-12). El Sacramento de la Confirmación es un
Sacramento que nos lleva a hacer comunidad porque nos Confirma junto a otros en
la misma motivación de nuestra vida: Jesús.
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