PUERTA: SIGNO DEL REINO

 

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"El cordero debería ser sin defecto", es decir perfecto, puro, sano. Deberían "poner la sangre del cordero en los dos postes y en el dintel de las puertas de sus casas", donde lo iban a comer. Como puerta significa el acceso a la revelación de lo que está oculto, significaba así que sólo se podría entrar a la revelación de lo oculto, por medio de la sangre del cordero. Eran ellos, el pueblo hebreo, quienes estaban entrando a la futura revelación de lo que estaba oculto, del misterio mayor: Jesucristo: "Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora, y que por las escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe..." (Rom. 16,25-26). "Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de la gloria" (1Co. 2,7-8).

La puerta acoge, guarda y protege porque lleva al interior de una casa, de una habitación donde se puede estar seguro: "De cierto, de cierto os digo: El que no entra por el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por su nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen porque oyen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños" (Jn. 10, 1-5). Esto lo dice Jesús en Jerusalén ante los fariseos, haciendo alusión a su historia. Historia para los judíos y parábola para los gentiles que desconocían la historia del pueblo hebreo. Aquí habla Jesús de la noche de la salida de Egipto. ¿Quisieron escapar los egipcios de la muerte, tratando de entrar por las terrazas de las casas hebreas, siendo así los salteadores de los que habla Jesús? Ellos no eran del redil de Moisés, no podían entrar por las puertas marcadas con sangre. ¿Fue Moisés el primero que entró por la puerta señalada con la sangre del cordero? ¿No era él el pastor del pueblo hebreo? Fueron los hebreos quienes oyeron su voz y lo siguieron, no así los egipcios. Moisés los llamó por su nombre y los sacó de Egipto: "Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua. Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta por la mañana... Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así, como YHVH había mandado a Moisés y a Aarón" (Ex. 12,21-22.28). Por eso es Moisés el pastor de las ovejas al que se refiere Jesús en este pasaje. Y fue Moisés quien iba delante de ellos en el desierto para llevarlos hasta la Tierra Prometida. Pero también era YHVH el Pastor de Su pueblo, actuando así como el Padre en quien ellos habían puesto su confianza: "Y YHVH iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego" (Ex.13,21-22). ESTE ES EL GRAN MISTERIO OCULTO: JESUS ES EL CORDERO, JESUS ES LA PUERTA, JESUS ES LA SANGRE, JESUS ES MOISES, JESUS ES EL PASTOR.

El nombre de Moisés significa: "el que saca", no significa "salvado por las aguas", significa "el que saca". "Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos" (Jn. 10,9). Jesús es La Puerta por donde los israelitas están entrando para comerse el cordero sacrificado. El signo de que los que entren por la Puerta que abrió Jesús con Su Sangre, estarán a salvo de los esclavizadores y volverán de nuevo a salir libres a comer pastos, a continuar su camino. Marcar las puertas con sangre significaba que el cordero acogería y protegería a los que pasaran a esta revelación nueva, misteriosa y oculta, ungida con sangre. Sacrificarían el cordero afuera, marcarían las casas y entrarían en ellas a comer el cordero. Quedarían marcadas las casas hebreas y no así las egipcias. Siendo la sangre el signo de la expiación por el pecado, quedaba indicado que era el pueblo hebreo el que sería perdonado o religado de nuevo a YHVH, con la liberación de la esclavitud a la que lo tenía sometido el pueblo egipcio. De no haberse dado esta liberación, no habría habido Redención para toda la Creación del Padre, porque este pueblo hebreo que llevaba en sí el germen del futuro Mesías, habría muerto allí como esclavo de un pueblo idólatra. Los egipcios, por ser los autores de esta esclavitud, no quedarían liberados de ella, porque es más esclavo el esclavizador que el esclavo. El esclavo puede ser arrebatado por un liberador de manos del esclavizador, sin embargo, el esclavizador tiene que liberarse a sí mismo tomando la determinación de no esclavizar más a nadie. El pueblo egipcio tuvo diez grandes señales para adherirse al Dios de los hebreos y las rechazaron. Rechazó así la oferta que YHVH les hacía para liberarlos de la esclavitud a divinidades muertas, a sus propias pasiones. La sangre se ofrecía como expiación por el pecado. Al no estar marcadas las casas de los egipcios, significaba que el pueblo que estaba siendo perdonado, religado, era el pueblo hebreo, no el pueblo egipcio.

El cordero era una divinidad egipcia. Los proveía de alimento, vestido, habitación y abono para sus tierras. Los calentaba porque los corderos dormían debajo de sus casas. Y era para ellos motivo de adoración.

Cuando el Angel de YHVH, pasó marcando las casas de los hebreos con la sangre del cordero, para que el Angel Exterminador no entrara en ellas, estaba significando que su divinidad no era fiel a ellos, que podía pasarse al "otro bando", puesto que con la sangre de la divinidad egipcia estaban siendo salvados los hebreos, mientras que los egipcios estaban siendo condenados a morir. Su dios no era el Verdadero Dios, pero sí era un alimento proporcionado por el Unico y Vivo Dios para Su Pueblo. Así demostraba que el Dios Verdadero era el de los hebreos y el de los egipcios una simple criatura. La divinidad egipcia estaba siendo reemplazada por la divinidad hebrea: YHVH El Padre.

 

 

 

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