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"EL QUE ES DE DIOS, |
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Jn.
8,37: "Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque
mi palabra no halla cabida en vosotros". (Ya sabemos que anda
discutiendo con los judíos, cuando les dice que "Su Palabra no halla
cabida", les está diciendo que no tienen fe, porque la palabra Fe en
hebreo significa "dejarse penetrar",
y aquí Jn.
8,47: "El que es de Dios, las Palabras de Dios oye; por esto no las
oís vosotros, porque no soís de Dios" (Tremenda sentencia de Jesús.
¿Cuántos hay que no tienen nada que ver con LA BIBLIA
y se dicen grandes católicos? No estar con Jn.
8,51: "De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi Palabra,
nunca verá muerte" (Aquí la palabra guardar es muy elocuente.
Significa que aceptando a Jesús, o sea Su Palabra, ya estamos guardados,
almacenados en El y por El, y asimismo El Palabra, está guardado en nosotros,
almacenado en nosotros Estamos reservados el uno para el otro, conservados el
uno dentro del otro, custodiados el uno por el otro, por eso no verá la
muerte, pero la muerte de esta vida. Los sentimientos bajos no harán nido en
nosotros). Jn.
15,4: "Permaneced en mí, y yo en vosotros (permanecer significa
quedarse. Está diciendo Jesús: "quedémonos juntos") Como el
pámpano no puede dar fruto por sí mismo (lógico), si no permanece en
la vid , así tampoco vosotros si no permanecéis en mí" (se
compromete Jesús a pasarnos todos los nutrientes que necesitamos para dar
fruto, casi de manera automática e instintiva, como lo hace la vid, ella no
racionaliza si pasarle o no savia a sus pámpanos. Eso dice Jesús, será
natural nuestra relación con El, sin esfuerzo, no tendremos que hacer nada,
sólo recibir la savia y esa savia está en su Palabra, es permanecer en su
Palabra, permanecer en Jn.
10,35: "Si llamó dioses a aquellos a quienes vino Jn.12,47-48:
"Al que oye mis Palabras y no las guarda, yo no le juzgo (juzgar significa en el lenguaje bíblico, salvar. Jesús está
diciendo que al que lo oye a El, pero no lo guarda dentro de sí, no lo
recibe, no le obedece, no lo puede salvar. Salvar ¿de qué? De todos los
sentimientos de muerte que habitan en nuestro corazón); porque no he
venido a juzgar (condenar Jn.3,17), al mundo, sino a salvar al
mundo". El que me rechaza y no recibe mis Palabras, tiene quien le
juzgue; |
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