"LA PALABRA NO VOLVERÁ A MI VACIA"

 

Imprime esta Página

 

 

 

Cuando alguien tiene relación personal y directa con Jesucristo, al oír a Jesús hablándole por medio de Su Palabra, y del poder que El tiene por medio de Ella, necesariamente esa persona entra en crisis si en su interior está la mentira, la estafa, el adulterio, el robo, la hipocresía, la cobardía o tantos otros sentimientos de las tinieblas que quedan a la luz cuando los ilumina la Lámpara de la Palabra. Si un católico vive en estos caminos de tinieblas, en estos caminos de doble vida, y oye la Palabra en las misas y la lee y no hay cambio en su vida y en su escala de valores, podemos decir categóricamente que esa persona no tiene relación con Jesucristo, porque no se deja penetrar ni fecundar por la Palabra de Dios, por el mismo Jesucristo. Por medio de la Palabra el Padre y Su Hijo Jesucristo nos fecundan con Su Amor, tal como dice Jesús "El que me ama, mi Palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él" (Jn.14,23). Esta morada es en el centro de nuestro ser, y al ser fecundados por el Amor del Padre y del Hijo, concebiremos en nuestro ser el Hombre nuevo, y luego "naceremos de nuevo" para "dar la vida por los amigos " y por Jesús y Su Palabra. La cobardía no es un fruto del Espíritu Santo, no es una actitud de un cristiano y nos lleva a negar a Jesucristo, a no participar en la batalla por ayudarle a recuperar su Iglesia y a luchar para que Su Palabra ocupe el lugar que le corresponde. La cobardía es de Satanás que actúa desde las tinieblas, desde la oscuridad para atacar continuamente al pequeño remanente que lucha por mantener viva la Palabra Santa en Su Iglesia (ver mi Séptima Carta).

"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo YHVH. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. Porque como desciende de los cielos la lluvia, y la nieve, y no vuelve allá, sino que empapa la tierra, y la hace germinar y producir , y da simiente al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, antes hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié" (Is.55, 8-11).

¿Cómo podrán llegar a ser, Señor, nuestros pensamientos tus pensamientos? Nosotros sólo podemos pensar en cosas temporales, pasajeras y efímeras, y tus pensamientos son pensamientos que se convierten en Palabras de Vida eterna que sólo tienes Tú. Por eso, "¿adónde iremos si sólo Tú tienes Palabras de Vida Eterna?" (Jn.6,68). Por supuesto Señor que nuestros caminos no son tus caminos. Nuestros caminos son caminos para obtener dinero, fama y poder, los tuyos son para obtener amor, paz, alegría y esperanza. ¡Qué diferencia Señor entre Tú y nosotros! Sí Señor, yo acepto y con gran alegría que así como son más altos los cielos que la tierra, así son más altos Tus caminos que los nuestros y más altos Tus pensamientos de salvación, amor, armonía, bienestar, Shallóm (ver Segunda Carta) para nosotros que nuestros bajos pensamientos de rencor, envidia, pesadumbre, tristeza, rabia, maledicencia, etc.

Señor: la lluvia y la nieve descienden de los cielos, de lo alto, y saturan la tierra de agua y de humedad hasta hacerla capaz de germinar, hasta que ella pueda, con su calor y su humedad, despertar la semilla que será un futuro árbol. Señor, Tú has planeado así la vida. Luego ese árbol producirá su fruto que se convertirá en más semilla para el sembrador y en alimento para el hambriento. Señor: Tú lo has dispuesto TODO. Asimismo has dispuesto Tu Palabra para que lo haga TODO. Humedece nuestras secas tierras interiores; hace germinar la semilla de Tu Camino, que dormida en secas tierras, espera la humedad para germinar. Al germinar Tu Palabra dentro de nosotros, crece, da fruto y continúa su especie. Así nosotros, humedecidos, fecundados y germinados por Tu Palabra nos convertimos en semilla de vida, de amor, de esperanza, de valentía, de gozo, de paz y agua de fecundidad permanente para otros. Señor, gracias por hacernos pan para los que tiene hambre. Gracias Señor porque cuando la "Palabra que sale de tu boca cae en tierra fértil, no vuelve a ti vacía, sino que cumple aquello para lo cual la enviaste". Gracias Señor porque "Tu Espada de Doble Filo" nos "empapa", nos "fecunda", nos "hace germinar", nos "hace dar semilla y fruto que se hace pan". Te pido Señor que todos los que están leyendo estas Palabras tuyas, sean empapados y fecundados por Ellas. ¡Cautívalos Señor con la fuerza y el poder de Tu Palabra!

 

 

 

HOME - INTRODUCCIÓN - LA BIBLIA
CARTAS: 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 - 13

Copyright ©2001-10 • Escríbenos a sabina1111@jesuspalabra.cl