|
|
|
|
¿Qué
dice la Sagrada
Escritura sobre la Palabra? ¿Qué dice Ella de Sí misma?
Heb.
4,12: "Porque la
Palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que espada
de doble filo; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y
los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y
no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas
las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que
dar cuentas".
Jesús
está vivo y nadie hay más eficaz que El. Por eso, cuando uno empieza a
conocer la Palabra
de Dios, o mejor, a ser conocido por Ella, a ser penetrado por Ella,
fecundado por Ella, nota uno rápidamente el cambio que se va produciendo en
uno. Los prejuicios y criterios humanos, contrarios al Espíritu y al Amor,
van dejando lugar a los criterios del Reino de Dios, que son los mismos
criterios bíblicos: por ejemplo: "mal vestido, mal recibido",
"cada oveja con su pareja", "dime con quien andas y te diré
quien eres", "dime con quien andas y te diré quien paga",
"el que obedece nunca se equivoca", " los comunistas son
asesinos", "los capitalistas son ladrones", "matrimonio y
mortaja del cielo baja", "los indígenas son perezosos",
"los "huincas treguas", "Dios me vigila en todas
partes", "si muero en pecado mortal me voy para el infierno",
"Dios salva únicamente a los buenos", "la salvación sólo está
en la Iglesia
Católica", " LA
BIBLIA es únicamente para los que saben mucho", "hay que
hablar griego, hebreo, arameo y latín para poder leer LA BIBLIA",
"Dios no castiga ni con palo ni con rejo sino con un machetico
viejo". Podría hacer una lista larga de sofismas y prejuicios que, en
forma de refranes y máximas, van deformando nuestros criterios naturales,
conformando así un sector muy vasto de nuestra personalidad.
Y
así conformada nuestra personalidad con criterios como estos, nos convertimos
en personas que hacemos discriminación social, racial, política, económica,
étnica, y nada está más lejos del Reino de Dios que las discriminaciones
entre sus hijos por características contingentes. La Palabra de Dios tiene
criterios muy distintos a estos y es en el contacto permanente con Ella que
mi ideología va cambiando. ¿Cómo era Jesús en ese aspecto?:
"...Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de personas, sino que enseñas el
camino de Dios con verdad" (Lc.20,21). Los criterios del Señor,
enseñados en Su Palabra, son distintos a los nuestros: "...Gloria y
honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al
griego; porque no hay acepción de personas para con Dios".
(Rom. 2,10-11). Y como la
Palabra es "viva y eficaz", de todas
maneras va cambiando mi errada estructura de pensamiento propia del mundo,
por el pensamiento de Jesús. Ya no preferiré a tales o cuales personas, sino
que todas serán iguales para mí, porque ya pertenezco a la familia celestial,
y allí no se hace discriminación de ninguna especie: "..Porque por
medio de El los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al
Padre . Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de
los santos, y miembros de la familia de Dios"
(Ef. 2,18-19). Esta verdad que anuncia la Palabra, se va haciendo
realidad en cada uno de sus "amantes" y va liberando a la persona
de las discriminaciones que sufre, o de las que hace en contra de los demás
por sus prejuicios. Cuando se pertenece a la "familia de Dios",
¿cuál otra familia, raza o estrato social puede estar por encima de ella?
A
fuerza de pasar mucho tiempo con Jesús Amigo, en la Sagrada Escritura,
nos iremos pareciendo a El, iremos adquiriendo la coherencia propia del
Señor. Ya no seremos unos en algunos lugares y frente a unas personas, y
otros en otros lugares y frente a otras personas. Iremos adquiriendo sus
pensamientos y sus sentimientos. Sí, tal como pasa en cualquier amistad: "El
que teme al Señor endereza su amistad, pues como él es, será su
compañero" (Eclo.6,17). Los prejuicios hacen sufrir mucho a las
personas, la gente que padece de xenofobia, que es odio a los extranjeros,
sufre mucho porque su vida se convierte en un infierno, puesto que el
extranjero pasa a ocupar su mente y todo el tiempo hace elucubraciones y
planes para hacerlo salir de su país. Sin embargo, para el Señor, los
extranjeros son sus protegidos: "Y vendré a vosotros para juicio; y
seré pronto testigo contra...los que hacen injusticia al extranjero, no
teniendo temor de mi, dice YHVH" (Mal. 3,5ª.c). Como " la Palabra es viva y
eficaz", me va liberando de los prejuicios y odios y va
transformando mi conciencia en una conciencia universal. Porque ¿quién más
VIVO que Jesús y más EFICAZ que El?
|
|