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Desde
los comienzos, desde los primeros días de la Iglesia Primitiva
hasta el año 1520, nuestra Iglesia usó las dos versiones de LA BIBLIA,
la hebrea y la griega. En el año 1520 el Padre Martín Lutero (agustino), al
separarse de la Iglesia
y conformar la Iglesia
de la Reforma,
tomó como Biblia oficial de su nueva Iglesia la versión hebrea, lo que obligó
a la Iglesia
jerárquica católica de entonces a decretar como Biblia Oficial Católica la
versión Griega, la
Septuaquinta o de los Setenta. Es por esta razón, sólo de
tipo histórico, que hoy mucha gente llama erróneamente a la versión griega la
"Biblia Católica" y a la versión hebrea la "Biblia
Protestante". Este calificativo tomó aún más cuerpo cuando Martín Lutero
tradujo LA BIBLIA hebrea al alemán, a
partir de la cual se hicieron las dos versiones de LA BIBLIA
hebrea al castellano: la de Casiodoro de Reyna en el año 1520 y su revisión
por Cipriano de Valera en 1602. Las primeras versiones, completas, en
castellano de la versión griega oficial en nuestra Iglesia, son muy
posteriores a esta fecha. Por lo que durante muchos años la única versión en
castellano de LA BIBLIA fue la hebrea, la
original, la traducida por Casiodoro de Reyna de la traducción al alemán del
Padre Martín Lutero. No olvidemos que al estar prohibida LA BIBLIA
para el Pueblo cristiano, no existían ediciones en lenguas que no fueran
diferentes al latín, griego y hebreo. De toda esta
historia se concluye que ni LA BIBLIA griega es
católica, ni la hebrea es protestante. En rigor de juicio, ambas versiones son judías, porque LA BIBLIA
hebrea fue escrita originalmente en hebreo y la versión griega fue transcrita
desde el original hebreo. En lo que se refiere al Nuevo Testamento, éste fue
escrito todo en griego y, por lo tanto, traducido al hebreo desde el griego. La Versión griega de LA BIBLIA conserva en su traducción del Nuevo Testamento
los esquemas de la traducción del Antiguo Testamento, por ejemplo en el caso
de Ruaj, también dice viento y no Espíritu Santo, en muchas de sus partes.
Tenemos
entonces dos versiones: La
Hebrea o Judía y la Griega, de los Setenta o Septuaquinta. Esta
última, San Jerónimo la tradujo al latín aproximadamente en el año 400 de
nuestra era y se la llama "La Vulgata". Es prácticamente de esta
versión latina de la transcripción griega del original hebreo, que se han
hecho la mayoría de las traducciones de las versiones tradicionales en la Iglesia Católica.
Hay
otras dos versiones bíblicas. Son versiones que han salido en Estados Unidos.
Una de ellas es la versión de los Mormones y la otra la de los Testigos de
Jehová que se llama "Traducción del Nuevo Mundo de las Sagradas
Escrituras". Estas dos versiones, por pertenecer a Iglesias que no
pertenecen en su origen a las ramas cristianas, no las tendremos en cuenta
para nuestros estudios y nos cuidaremos de ellas, porque su interpretación se
aleja de la interpretación oral tradicional.
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