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Tradición
escrita es lo que está escrito. Tradición oral es lo que explica, de manera
hablada, lo que está escrito. Y esta tradición oral, en la Sagrada Escritura,
le pertenece al Pueblo Judío: son ellos los que nos dan las claves para poder
entender lo que está escrito en LA BIBLIA. Veamos algunos
ejemplos. En Josué 10,13 dice: "Y el sol se detuvo y la luna de
paró...". Esta expresión no significa literalmente, es decir al pie de
la letra, que el sol y la luna se detuvieron, porque si esto hubiera pasado
se habría detenido todo el universo que se desplaza a grandes velocidades,
produciendo un cataclismo, tal como sucede en las grandes autopistas los
fines de semana, donde si se detiene un auto se produce un choque en cadena.
Se descarta, entonces, la interpretación literal o fundamentalista de LA BIBLIA, porque no conduce a la verdad plena y puede
muy fácilmente llevar a un error de interpretación. Esta expresión de que se
pararon el sol y la luna es un género literario para expresar que el Señor
les ayudó notablemente de día y de noche, permitiéndoles así derrotar
rápidamente a sus enemigos. Lo que les habría costado muchos días, lo
hicieron en uno solo porque YHVH Sebaot, que significa Dios Guerrero, les
ayudó, intervino y participó en la batalla de manera real y objetiva. Allí
estuvo luchando con ellos, con su pueblo, para derrotar a los amorreos que
querían exterminarlos. Otro ejemplo. En Mateo 5,39 dice: "Pero yo
os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la
mejilla derecha, vuélvele también la otra...". Esto no significa
andar poniendo mi cara por todas partes para que me abofeteen, ni dejarse
humillar constantemente. Mejilla en la tradición oral significa emoción, porque en las mejillas reflejamos nuestra
emociones, nos ponemos pálidos, colorados, se nos alarga la cara, ponemos
mueca de dolor, sonreímos. Si alguien abofetea "mi emoción
recta" (mejilla derecha), no debo responderle de la misma
manera. Es decir, si estoy contenta y en paz y alguien viene con ira donde
mí, no debo responderle con ira, ni tampoco permitir que la ira del otro me
contagie. Debo responderle con paz, con serenidad, poner en él su otra
mejilla, sacarlo de la emoción mala, y llevarlo a la emoción buena, es decir,
sacarlo de la "mejilla" de ira y llevarlo a la "mejilla"
de paz.
Resumiendo:
Primero, el pueblo hebreo escribió LA BIBLIA en su idioma, con
su simbología, con una manera de pensar y de expresarse propia de los
hebreos, de su idiosincrasia y de su época. Por eso, para entender hay que
comprender sus símbolos, lo que querían expresar, y eso se llama tradición
oral. Segundo, los hebreos escribieron LA BIBLIA
muchos años después de que la
Palabra de Dios existiera transmitida de manera oral o
hablada de unos a otros. Eran los padres de familia quienes enseñaban y
narraban toda la Palabra
de Dios a sus hijos. Fue en el año 1000 a.c. cuando se empezó a poner por
escrito la Palabra
de Dios, es decir, LA BIBLIA. Los primeros libros
fueron los de Crónicas, llamados también Paralipómenos, y los libros de los
Reyes. Y quedaron así dos formas de entregar la Palabra de Dios: LA BIBLIA , o tradición escrita,
hermética, misteriosa y difícil de entender, y la
manera oral, hablada, que narraba lo que no se podía escribir por lo
limitado del medio y que a la vez explicaba lo que estaba escrito y que no se
podía entender sólo leyéndola, porque pertenece a la manera de hablar y de
pensar de un pueblo, que desconocemos. Es imposible separar LA BIBLIA
escrita de la
Tradición Oral, porque no se puede entender literalmente o
en forma fundamentalista.
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