|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|||
|
|
|
|
San
Juan cuenta la alegría de los cielos y anima a los santos (los que se han
separado del paganismo o del judaísmo para ingresar al Camino), a los
apóstoles y los profetas a alegrarse, porque se ha hecho justicia a ellos con
la desaparición de Babilonia y comienza una nueva era de Regeneración y de
Resurrección. San Juan hace alusión al escándalo que hizo, en los pequeños y
pobres, este poder supremo, al alejarlos de Dios, amedrentándolos con la
muerte y la tortura o con las penas eternas del infierno; por eso, atados a
una rueda de molino (que son enormes, pero enormes ruedas de piedra, con
metro y medio de diámetro y hasta Se
terminarán la fiestas y sus músicas en el imperio romano, en el templo de
Jerusalén y en nuestra Iglesia ya vemos muchos órganos preciosos silenciados
desde hace mucho tiempo. Se terminarán las construcciones con sus grandes
artistas. Ya no habrá ruido de molino, no habrá más harina para el pan de los
banquetes y para el pan de las celebraciones judías y de los panes de la
proposición ( ya para ese entonces, Tito había destruido el templo de
Jerusalén y se habían terminado sus sacrificios). En nuestra Iglesia de hoy,
se refiere a la ausencia del Pan de La luz de la lámpara es la luz de No
se oirá más voz de esposo y de esposa, porque se terminará el
"matrimonio" entre el judaísmo y el paganismo romano. Porque se
terminaría "Por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones". Las hechicerías del imperio
romano son evidentes. Las de los judíos también, porque seguían celebrando
sus fiestas sin la presencia de Jesucristo, eran ceremonias vacías, eran
hechicerías. Así también, cuando nuestros cultos religiosos son sólo meras
manifestaciones externas, procesiones, danzas o lo que sea, se convierten en
hechicerías, porque las personas quedan apegadas a cultos vacíos y creen que
es a Jesucristo. Y cuando se cree que se está, pero no se está, jamás se
podrá estar. "En ella se halló la sangre de los profetas y de los santos y
de todos los que han sido muertos en la tierra". Fácil interpretarlo. En el
imperio romano se halló la sangre de muchos mártires, en el judaísmo también.
Nuestra Iglesia hoy está pidiendo perdón por la inquisición, por su
participación en el holocausto judío y por tantos mártires que, por decir la
verdad, han desaparecido o los han silenciado para siempre. Tenemos que
aceptar, y es doloroso hacerlo, que en nuestra Iglesia también hay mucha
sangre de profetas y santos. En ella están "todos los que han sido
muertos en la tierra" porque ella misma es Jesucristo y en El
descansan todos. |
|
|||||||
|
|
|
|
|||||||||
|
|
|||||||||||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|||