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¿QUIÉN SE ATREVE A AMONESTAR A
NUESTRA JERARQUÍA? |
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Roma
y el judaísmo vivieron en deleites, se glorificaban los dos mayores imperios
unidos, el religioso y el de gobierno. Se sentían "reinas", como
dice en el texto del Apocalipsis que estamos analizando, gobernaban sin que
nadie los persiguiera. "No soy viuda", dice el judaísmo, es
verdad, YHVH está con él, es Su Pueblo. "No soy viuda", dice
el imperio romano, es verdad, el emperador es su Señor. " No soy
viuda" dice esa parte de nuestra Iglesia que no es, y es verdad,
porque también por ella Murió y Resucitó Jesús. Se siente "reina",
porque ¿quién le dice algo o amonesta a nuestra jerarquía? Nadie se atreve. Y
si alguien se atreve, las consecuencias son grandes, porque la persecución es
furibunda. Yo la conozco, yo la estoy sufriendo. Babilonia
desparecerá en un sólo día. Esta fuerza satánica, mezcla mortal de poderes de
gobierno netamente humano y religioso desparecerá, y se lamentarán los que
usufructuaban por la satisfacción de sus deleites y placeres. Los que les
vendían el oro, plata, piedras preciosas, perlas, lino fino, púrpura,
escarlata (géneros para hacer las vestiduras sacerdotales: Ex. 28,39-42; Ex.
39, 1.27-29), maderas olorosas, objetos de marfil , objetos de madera
preciosa, de cobre, de hierro y de mármol (describe las construcciones del
imperio romano y las del templo de Jerusalén). Los mercaderes que les vendían
canela, especias aromáticas, incienso, mirra, olíbano, (aromas para sus
fiestas paganas y para sus fiestas religiosas). Los que les vendían vino,
aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas (para preparar sus banquetes
paganos y sus festividades religiosas). Los mercaderes que les vendían
caballos, carros y esclavos (al imperio romano) y almas de hombres (al
judaísmo): "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque
recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis
dos veces más hijo del infierno que vosotros" (Mt. 23, 15). Lo hacen
hijo del infierno porque lo dejan muerto, porque lo dejan sin Jesús que es Los
versículos 14 al 19 son una lamentación ante la caída de Roma y del Judaísmo,
lamentación de todos aquellos que de alguna manera participaban de sus
esplendores. Y hoy es la lamentación de todos aquellos que, engañados, creen
que |
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