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Hay
emociones y realidades que no se logran expresar por medio de palabras
textuales y tenemos que recurrir a imágenes verbales, como por ejemplo:
"me reventé de la risa", "me muero de hambre",
"estoy hasta la coronilla", etc. Una imagen verbal dice mucho más que
una serie de palabras, pero con la condición de que se capte lo que sugieren
los símbolos y que no se tomen al pie de la letra. Por medio de los símbolos
hay que conocer y comulgar con el mensaje o la emoción que se quiere
transmitir.
La
apocalíptica aparece en tiempos de crisis, para recordar que, aún en esas
crisis, el Señor es fiel y es siempre el mismo: así como actuó antes, está
actuando ahora, y actuará en el futuro. "Jesucristo es el mismo ayer,
y hoy, y por los siglos" (Heb. 13,8). También es la apocalíptica un
medio para transmitir esperanza a los que padecen la crisis. Se habla en
imágenes verbales para evitar que los angustiadores capten el mensaje y las
estrategias que usan los cristianos perseguidos para defenderse de sus
acciones perseguidoras.
El
Apocalipsis de San Juan invita a descifrar la Presencia de Dios en
su presente histórico, a partir de un gran acontecimiento pasado: la Resurrección de
Jesús. Pero también de otro acontecimiento futuro: su venida definitiva o su
Parusía. El Apocalipsis de San Juan o Libro de las Revelaciones fue escrito
entre los años 90 -100 d.c., durante la persecución de Domiciano a la Iglesia naciente. Pero
también recuerda situaciones del Antiguo Testamento, de la época de Cristo y
acontecimientos que se iniciaron en julio del 64 d.c. con las persecuciones
de Nerón a los cristianos, y a partir de allí enuncia lo que vendrá después,
según el proceso histórico que se va dando desde el principio de los tiempos.
Estas persecuciones producían crisis de fe en los primeros cristianos,
desesperanza y agobio. Después de la muerte de Jesús, se expandió el
cristianismo más allá de las fronteras de Palestina y penetró en todo el
imperio Romano: Italia, España, Península de los Balcanes, Grecia, Asia
Menor, con sus millones de habitantes. Al encontrarse el cristianismo con la
escuela de formación religiosa del Imperio Romano y su sistema económico
incompatibles con el cristianismo, se inició un choque frontal entre ambos.
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