|
|
|
|
"Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un
río para que fuese arrastrada por el río". (También será suprimido el
próximo 15 de agosto). Esta agua y este río de Satanás son su espíritu
maligno que habita en miles y miles de personas, desde la época de San Juan,
hasta hoy. Personas que, presas en el error de Satanás, persiguen a los que
batallan por la Verdad
y la Palabra,
por Jesucristo, pero no logran hacerles nada, porque los mismos poderes de
ellos se convierten en defensores de sus enemigos, es decir, que el que arma
una trampa cae en ella: "He aquí, el impío concibió maldad, se preñó
de iniquidad, y dio a luz engaño. Pozo ha cavado, y lo ha ahondado; y en el
hoyo que hizo, caerá. Su iniquidad volverá sobre su cabeza, y su agravio
caerá sobre su propia coronilla" (Sal. 7, 14-16).
"Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer y se fue a
hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los
mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo". (Este también será suprimido el
día 15 de agosto, día de la
Asunción de la Virgen María). Anunciada está la guerra de
Satanás durante todos los tiempos y las generaciones contra el remanente, que
son los que guardan los mandamientos. ¿Cuáles mandamientos? Los de la Nueva Alianza,
porque la Alianza
de Moisés ya no existe. (Ver mi segunda carta). ¿Cuáles son los mandamientos
de la Nueva Alianza?
Están en 1Jn.3,23: "Y este es su mandamiento: Que creamos en el
Nombre de su Hijo Jesucristo y nos amemos unos a otros como nos lo ha
mandado". El Padre manda que nos dejemos penetrar por la Presencia (nombre),
por la Persona
misma de Jesucristo. No se trata de venerarlo, de saber de El, de ir algunas
veces a Misa, dar limosna por aquí, ni de caer en una inmoralidad reprimida,
sino de ir adquiriendo por el contacto con Jesús una moralidad básica y
esencial, hablando la verdad a todos y siempre, siendo honestos, pagando lo
que corresponde y respetando los bienes de los otros, alegrándonos con los
bienes y beneficios de los demás, respetando y cuidando la honra de los
demás, etc., etc.: "Así que, todas las cosas que queráis que los
hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos: porque esto
es la ley y los profetas" (Mt. 7,12). En esta "Regla de
Oro" resumió Jesús toda la doctrina de la Antigua Alianza.
Y así, penetrados por Jesucristo, podremos amar y afirmar las Comunidades de
Alianza como El nos manda. Estos van a ser perseguidos siempre por aquellos
que tienen dentro el espíritu de Satanás, y forman parte de ese río que
vomita Satanás sobre los verdaderos amigos de Jesús. Además, también atacarán
a los que tienen el testimonio de Jesucristo. Quiere decir que los verdaderos
cristianos tenemos que ser profetas, hablar la verdad sin miedo, aún cuando
nos cueste la vida, la honra, la comodidad: "Porque el testimonio de
Jesús es el espíritu de la profecía" (Ap. 19,10). Y estos recibirán
el vómito satánico que anuncia el profeta en su carta.
Este
es el capítulo XII del Apocalipsis de San Juan al cual tanto se ha referido la Hermana Lucía.
Además, y tal como vimos, el próximo 15 de agosto se leerá mutilado en la
fiesta de la Asunción
de la Virgen María.
Le quitarán los versículos 2, 6b,7,8,9,10c,11,12,13,14,15,16 y 17. Ojalá
algún sacerdote se atreva a no mutilar la Palabra ese día, porque es un mandato del mismo
Apocalipsis, el no hacerlo: "Y si alguno quitare de las palabras del
libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la
santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro" (Ap.
22,19). No puede, pues, un verdadero sacerdote de Jesucristo mutilar la Palabra de Dios, y mucho
menos en la Eucaristía.
|
|