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"EL MUNDO ENTERO ESTÁ BAJO
EL MALIGNO" |
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"Por lo cual alegraos cielos y los que moráis en ellos. ¡Ay de
los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a
vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo". (Este versículo también será
suprimido el 15 de agosto). Los que moran en el cielo son los que han sido
penetrados por Jesucristo. Para ellos es una gran alegría la victoria, tanto,
tanto que supera el miedo de la persecución y de la muerte. Los moradores de
la tierra son los que viven sólo con valores netamente humanos, temporales,
filosofías, doctrinas y religiones inventadas por el hombre: "Pues en
vano me honran enseñando como doctrina, mandamientos de hombres"
(Mc. 7,7). Son los que viven sólo con los valores mundanos, buscando poder,
fama y riquezas. Los moradores del mar son los que viven en el mal, porque
mar es símbolo de mal; allí quedaron sepultados los egipcios que perseguían
al pueblo de Dios guiado por Moisés. La gran ira de Satanás es la posesión
que él va tomando de todo el pensamiento, sentimiento, criterios y la moral
de las personas que viven para el mundo. Es la tergiversación de los valores,
lo dice Jesús: "... Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas
porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece" (Jn. 9,41). Es el no
poder ver teniendo ojos, ni oír teniendo oídos. Es no poder abrirse al
verdadero encuentro con Jesucristo, porque Satanás impide la entrada. En la
gran mayoría de los casos haciendo creer que se pertenece a Jesucristo, que
se permanece en el Reino, cuando en realidad se está lejos de Jesús y Su
Camino, engañado y seducido por doctrinas humanas adjudicadas a Dios:
"... Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra
tradición. Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este
pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me
honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres" ( Mt.
15,6b-9). Aquí
en la tierra, en el mundo, reina y gobierna Satanás: "Sabemos que
somos de Dios y el mundo entero está bajo el maligno"
(1Jn. 5,19). Por eso, los hijos de Satanás, los hijos del mundo, se dedican a
perseguir a los hijos de Dios, esto ha sido siempre y lo será hasta el final:
"Yo conozco tus obras, y tu tribulación y tu pobreza (pero tú eres
rico) y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino
sinagoga de Satanás... He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los
que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten..." (Ap. 2,9;
3,9a). Estos son los que siempre han perseguido al remanente, a los profetas,
a "Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila". (También lo suprimirán el
15 de agosto): |
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