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"El dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz
a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese": Es Roma contra la Iglesia Primitiva,
formada por pequeñas Comunidades de Alianza. Son las persecuciones de parte
de Nerón, Vespasiano y Domiciano, principalmente. Pero también es María dando
a luz, y Herodes, representante de Roma en Israel, ordenando la matanza de
los niños, para en ellos poder matar al "ansiado de todos los
tiempos" (Lc. 2,37-38), a Jesucristo. "Y ella dio a luz un
Hijo varón" (Is. 9,6). Es el cumplimiento
de todas las promesas de los profetas, ha nacido Emmanuel, el Hijo de Dios.
"Que regirá con vara de hierro a todas las naciones": la vara
es el bastón de mando, indicando que sería Rey. De hierro el bastón, para
regir a todas las naciones. Las naciones eran todos los pueblos paganos;
ellos, los cristianos, eran el Pueblo de Dios. Está diciendo San Juan que
Jesucristo sería inflexible con la idolatría, con el dios del mundo, con
Satanás. Su inflexibilidad, su vara de hierro, quedó manifiesta en la Resurrección. MATO
LA MUERTE EN
SU MUERTE E HIZO RESUCITAR LA
VIDA. "Y su hijo fue arrebatado para Dios y para su
trono". Habla de Su Resurrección, Ascensión y Glorificación a la
derecha del Padre (Mt. 26,64; Hech. 7,55; Heb.8,1). "Y la mujer huyó
al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten
por 1260 días": (la parte b de este versículo, será suprimida en la Fiesta de la Asunción de María el
próximo 15 de agosto). La
Iglesia primitiva entraba en la clandestinidad, a vivir y
reunirse en secreto, oculta. El imperio romano tuvo un período de supremacía
tiránica desde el 538 hasta 1798, año en que se separan la Iglesia y el estado. Es
decir, desde la época de Constantino (538) y durante 1260 años (ver mi
primera carta). En este período muchísimos cristianos fueron martirizados por
su fe, y otros muchos aterrorizados por la persecución huyeron a las
montañas, al desierto o al recién descubierto continente americano. Estos
1260 días fueron una profecía en un sentido; y en el sentido inmediato, se
habla de un tiempo largo de vida oculta tal como vivieron huyendo siempre de
las autoridades romanas, de los judíos, con vida austera y perseguidos. Es
por eso que el ser perseguido es intrínseco del cristiano, como si naciéramos
genéticamente preparados para la persecución: "Bienaventurados sois
cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal
contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es
grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes
de vosotros" (Mt. 5,11-12). Este versículo habla del remanente, del
pequeño resto oculto entre la multitud de aparentes creyentes. Eso pasó en
los años siguientes al decreto de Constantino, mediante el cual se obligó a
bautizarse a todos los miembros del imperio romano, quedando así muchos
cristianos bautizados y pocos de verdad. Estos pocos fueron el pequeño resto,
el remanente, que conservó y entregó a la historia, EL
VERDADERO CRISTIANISMO: UNA RELACION PERSONAL CON JESUCRISTO QUE NOS LLEVE A
VIVIR EL AMOR EN COMUNIDADES DE ALIANZA. ALIANZA CON JESUS Y ENTRE NOSOTROS.
CON JESUS COMO CABEZA Y CONFORMANDO ENTRE TODAS LAS COMUNIDADES LA VERDADERA IGLESIA
DE JESUCRISTO.
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