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"Subía, en compañía de obispos sacerdotes, religiosos y
religiosas, una montaña empinada en cuya cumbre había una Cruz de maderos
toscos como si fueran de alcornoque con la corteza": La montaña en el lenguaje de la Sagrada Escritura
es la Casa, la
habitación de Dios. Es el lugar donde hizo sus grandes manifestaciones, la
montaña es el lugar de las teofanías. En el Monte Horeb, en el Sinaí, se le
manifestó a Moisés, y es un monte tan empinado, que los camellos llegan sólo
hasta una parte, el resto, que es mucho, hay que hacerlo caminando. El Monte
Hermón, donde Jesús se transfiguró o mejor, se "metamorfoseó" ante
sus discípulos, es como una pared, no se sube, se escala. Jerusalén está
asentada en un monte, el lugar de la máxima teofanía. Hay que subir mucho
para lograr vivir un verdadero encuentro con el Señor. El Santo Padre, los
obispos, los sacerdotes, los religiosos y las religiosas que indica la
visión, tienen que subir una montaña empinada, representando que tienen que
hacer un gran esfuerzo para realmente encontrarse con el Señor. En la cumbre
de la montaña hay una cruz, o sea, que la cruz estaba sola, no había allí
nadie, porque los que tenían que estar allí, apenas subían con dificultad. LA PALABRA CRUZ EN EL LENGUAJE BIBLICO SIGNIFICA PERMANECER APOYADO EN EL
SEÑOR . Es como si la visión contara que no había nadie
apoyado en Jesús, que estaba solo, esperando. Madero
también es símbolo del Señor. Moisés arroja un madero a las aguas amargas de
Mará, y el madero absorbe toda la amargura y las aguas se endulzan (Ex.15,23-25). Moisés levanta una serpiente de bronce sobre
un madero y los que la miran sanan de la picadura mortal de las serpientes
del desierto. "Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la
puso sobre un asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la
serpiente de bronce, y vivía" (Num. 21,9). "Pues bendito es
el leño por el que viene la salvación" (Sab. 14,7). "Cristo
nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque
escrito está: Maldito todo el que es colgado en un madero)" (Gal.
3,13). "... Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre
el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la
justicia; y por cuya herida fuimos sanados" (1Ped.2,24). Maderos
toscos significa: sin haberlos tocado, puros, originales, sin
"pecado", sin mancha, como Jesús. De alcornoque: el alcornoque es
una especie de encina y este árbol significa, en el lenguaje bíblico, sitio
de privilegios Divinos, significa longevidad, solidez, potencia, altura, en
sentido espiritual y material. También es fuerza y se lo ha usado como
pararrayos. Es por eso que la
Teofanía, la manifestación de la Trinidad a Abraham, es
al pie de la encina de Mambré, allí, recibe revelaciones, entre ellas la de
tener a su hijo Isaac: "Después se le apareció YHVH en el encinar de
Mamre, estando él sentado a la puerta en el calor del día" (Gen.
18,1). En este sentido Dios es el rayo que se posa en la encina al pie de la
cual se comunica con el patriarca. Jacob enterró al pie de la encina en
Siquem todos los ídolos de su familia y de los que estaban con él (Gen.35,4).
El Angel se le presenta a Gedeón en una encina, en un alcornoque (Juec.
6,11). El cristianismo tiene como tradición que la cruz de Jesús fue de
roble, que es una especie de encina. La encina abraza la historia del Antiguo
y Nuevo Testamento. Empieza con Abram y termina con Jesús. La corteza blanda
del alcornoque lo hace un árbol protector, un árbol dónde apoyarse, esa es la
cruz. "Stauros" que es cruz en griego,
significa permanecer apoyado en el Señor.
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