|
|
|
|
La Hermana Lucía también dijo: "¡Nuestro pobre Señor,
nos ha salvado con tanto amor y es tan poco comprendido! ¡Tan poco amado!
¡Tan mal servido! ¡Es doloroso ver tanta confusión, y en tantas personas
que ocupan lugares de tanta responsabilidad!... Es por nosotros mismos que
debemos intentar, tanto como nos sea posible, la expiación a través de una
unión aún más íntima con el Señor... "El demonio ha triunfado en traer el mal bajo
la apariencia del bien y los ciegos están comenzando a guiar a otros ... Esto es como el Señor nos lo
dijo en su Evangelio, y las almas se dejan llevar. Con gusto me sacrifico a
mí misma y le ofrezco a Dios mi vida a cambio de la paz en Su Iglesia, paz
para los sacerdotes y para todas las almas consagradas, ¡especialmente para
aquellos tan engañados y mal dirigidos!"
"El mal no sólo se encuentra en nuestro mundo en decadencia
sumergido en la oscuridad del error, de la inmoralidad y del orgullo. El mal
también se encuentra en la
Iglesia misma, donde el demonio tiene sus seguidores y sus
partidarios que siempre están avanzando constantemente con intrépida audacia.
Ante ellos hay muchas personas tímidas que no tienen el valor de oponerles
resistencia, entre ellas varios obispos. Más aún, ésta no es sólo una
cuestión de tibieza o de negligencia pastoral. Es la fe misma la que está
siendo atacada por las doctrinas falsas, la confusión diabólica y la ceguera
y esto precisamente entre aquellos que tienen una gran responsabilidad dentro
de la Iglesia
porque muchos pastores se dejan dominar por la ola diabólica que está
invadiendo al mundo. La
Iglesia está en crisis porque se ha abierto a un mundo del
cual Satanás es el príncipe... Estos tiempos de desorientación diabólica
llegarían para invadir súbitamente la Iglesia".
De
todos estos mensajes de la
Hermana Lucía, podemos deducir que el problema es un ataque
directo a LA FE EN LA PERSONA Y OBRA DE
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO EN TODA LA HUMANIDAD.
De esto son responsables las almas consagradas, los sacerdotes y obispos.
La crisis de fe en el planeta entero es por causa de la negligencia de los
pastores mismos, de la jerarquía superior de la Iglesia, y de las
gravísimas batallas en el corazón de nuestra Iglesia. El tercer secreto
apunta directamente a hablar acerca de las deficiencias de la jerarquía y de
las crisis y divisiones en las que ha estado la Iglesia durante tantos
años, especialmente desde el Concilio Vaticano II. Todo ello ha acelerado el
camino hacia la pérdida de la Fe
en tantos países occidentales. Todos estos terribles mensajes hacen que uno
entienda perfectamente el por qué los Papas han mantenido ocultas estas
palabras de la Virgen
de Fátima y las presenten hoy de manera diferente a como se están
transmitiendo desde hace muchísimos años.
|
|