JESÚS, EL CHIVO EXPIATORIO

 

 

 

Imprime esta Página

 

 

 

"Habló YHVH a Moisés, diciendo: habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguna persona pecare por yerro en alguno de los mandamientos de YHVH sobre cosas que no se han de hacer, e hiciere alguna de ellas; si el sacerdote ungido pecare según el pecado del pueblo, ofrecerá a YHVH, por su pecado que habrá cometido, un becerro sin defecto para expiación. Traerá el becerro a la puerta del tabernáculo de reunión delante de YHVH, y pondrá su mano sobre la cabeza del becerro, y lo degollará delante de YHVH" (Lv. 4, 1-4). Al poner su mano sobre la cabeza del becerro estaba vaciando sobre él, el pecado por el cual el cordero estaba sirviendo de "cordero de expiación". Este cordero expiaba por el pecado cometido por el sacerdote o por el pueblo, y así recuperaban la pertenencia a la Alianza con YHVH que habían violado al violar las leyes de ella. El cordero ofrecido en sacrificio era el pago para ser rescatado y volver a pertenecer a la Alianza con YHVH.

Aquí tenemos el origen histórico del Sacramento de la Reconciliación, Confesión o Penitencia: el pecador lleva al sacerdote un cordero que será la víctima o "chivo expiatorio" por su pecado. El sacerdote "deposita" el pecado sobre el cordero mediante la imposición de manos sobre la cabeza de éste, y luego lo degüella y lo quema en el altar de los sacrificios. Así el infractor a la ley vuelve a pertenecer a la Alianza y a formar parte de la congregación israelita, porque está perdonado y reconciliado con el Padre por medio del cordero.

Jesús es el Cordero que Abraham le anuncia a su hijo Isaac: "Y tomó Abraham la leña del holocausto, y púsola sobre Isaac su hijo: y él tomo en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos" (Gn. 22, 6-8). Tal como le dijo Abraham a Isaac, YHVH se proveería de cordero en Jesús, que es el Cordero de la Nueva Alianza anunciado por Isaías: "¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de YHVH? Y subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; verlo hemos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos todos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas YHVH cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él y afligido, no abrió su boca: como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. De la cárcel y del juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque cortado fue de la tierra de los vivientes, por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo eso, YHVH quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de YHVH será en su mano prosperada. Del trabajo de su alma verá y será saciado; con su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y él llevará las iniquidades de ellos. Por tanto yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte y fue contado con los perversos, habiendo él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores" (Is. 53,1-12).

Esas sublimes palabras de Isaías se hicieron realidad viva y concreta en la semana del Pésaj o de la Pascua Judía, en el año 33 ó 37 de nuestra era (la fecha no es tan relevante por el momento), cuando Jesús celebró la Pascua con sus apóstoles y con toda seguridad también con sus familias y María, porque era fiesta familiar. Y allí pasó lo siguiente: "Y como fue la hora de la cena de la Pascua, se sentó a la mesa (elevando a la calidad de Eucaristía la celebración del Pésaj, o Pascua Judía, que celebraban desde 1950 años antes, cada año, desde que salieron de Egipto) y con él los apóstoles. Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta Pascua antes que padezca! (O sea antes de hacerse Cordero). Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el Reino de Dios. (O sea que para la próxima Pascua el cordero se comería en el Reino de Dios, con la Nueva Alianza ya instaurada). Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí". (Aquí recurrió Jesús a la simbología, a los signos. Tomó el pan como símbolo de Él mismo, de Su Persona, de Su Cuerpo. Lo partió como signo del rompimiento que tendría en Su Cuerpo para llegar a ser el Cordero anunciado desde Abraham. Para llegar a ser el Cordero de la Alianza Nueva y Eterna que tenía el Padre con todo el universo. Para llegar a ser el Cordero que serviría de víctima, de "chivo expiatorio", para pagar por el mal que hicimos, hacemos y haremos todos los seres humanos durante todas las épocas y tiempos). Jesús dice que El es el Cordero "que por vosotros es dado", que también significa que "es entregado por vosotros", (o sea que El, Jesús, es el Cordero que nosotros entregamos para ser sacrificado como víctima expiatoria por nuestra maldad. Así como en la Antigua Alianza se entregaba o se daba un cordero al sacerdote como "chivo expiatorio" por el mal cometido por alguno de ellos y luego lo sacrificaba y lo ofrecía, aquí está sucediendo lo mismo). Jesús está reemplazando el Cordero Antiguo, el animal, por Su Persona, por el Cordero de Dios. ¡¡GRACIAS PADRE PORQUE TENEMOS CORDERO PERMANENTE PARA VIVIR LA PASCUA PERMANENTE!!

Sigamos mirando lo que pasó esa noche: "De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que por vosotros se derrama" (Lc. 22, 14-20). O sea que Jesús está tomando la copa y el vino como símbolo de Él mismo, de Su Persona, de Su sangre. Dice que Su sangre se derrama como signo de que Su sangre se derramaría, tal como se derramaba la sangre del cordero en los sacrificios de la Antigua Alianza. Se presenta y se ofrece muy claramente como el "chivo expiatorio", como la víctima de la Pascua, como el Cordero de Dios, para pagar por todas nuestras iniquidades.

EL PADRE HIZO TODO: NOS REGALO EL CORDERO, JESUS, PARA OFRECERLO A EL MISMO COMO "CHIVO EXPIATORIO" POR NUESTRAS INIQUIDADES, Y ASI TERMINAR PARA SIEMPRE EL SACRIFICIO DE CORDERITOS (bééééé). EN EL, EN SU MAXIMA DONACION, EN SU MAXIMO PERDON, EN SU HIJO, NOS PERDONO PARA SIEMPRE Y, ASI, QUEDAMOS PARA SIEMPRE RESCATADOS PARA EL Y PERTENECIENDO A SU ALIANZA ETERNA Y UNIVERSAL PACTADA CON ABRAHAM.

Yo tengo que tomar conciencia de una dolorosa realidad: Jesús es el chivo expiatorio sobre el cual tengo que "arrojar" todas mis iniquidades. Es como si volviéramos a la historia de su crucifixión y, desde dentro de Judas, entregarle nuestra capacidad de traicionar. Desde el corazón de los sacerdotes que lo mataron, entregarle o "tirarle" nuestra capacidad de matar, engañar y ejecutar un poder sin límites sobre los demás. Entrar al corazón de los fariseos y arrojarle nuestras venganzas. Sí, es doloroso, pareciera herético, pero es la verdad.

SOBRE TI, AMADO JESUS, CON DOLOR, ARROJO TODA MI MISERIA E INIQUIDAD. A TI TE GRITO MI RABIA Y MI FRUSTRACION. EN TI AVIENTO TODO MI ODIO, PARA QUE MUERA EN TU MUERTE, PORQUE TU, SOLO TU, Y NADIE MAS, ERES EL CHIVO EXPIATORIO EN QUIEN MUERE MI MUERTE, PARA RESUCITAR EN TU RESURRECCION LO QUE EN MI ESTA DORMIDO.

 

 

 

 

HOME - INTRODUCCIÓN - LA BIBLIA
CARTAS: 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 - 13

Copyright ©2001-10 • Escríbenos a sabina1111@jesuspalabra.cl