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EL PERDÓN, LEY DE |
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En
Por
ello, Jesús en Galilea revisa las leyes que tienen que ver con el amor y las
actualiza. Veamos: "Habéis oído que se dijo a los antiguos: No
matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que
cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y
cualquiera que diga: Necio a su hermano, será culpable ante el concilio; y
cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego"
(Mt. 5, 22). Aquí está hablando Jesús de lo que merece el que se enoje contra
su hermano, el que le diga necio o fatuo. Vamos
a escudriñar estas palabras de Jesús. "El que se enoje contra su
hermano será culpable de juicio". Juicio en griego es Krisis, y
significa separación, mutación grave. Entonces, es tan grave el enojo y la
agresión contra alguien, que el agresor queda separado, desecho, mutado. Y
queda así, no porque se ejerza esto contra él, sino porque es la misma
agresión la que hace esto en el alma del agresor. Y es así. Cuando ofendemos
a alguien quedamos con culpa, sin derechos, separados, mutados en el amor.
¡¡Jesús tiene razón!! La ofensa que hacemos es quizá más grave para nosotros
que para el otro, por eso muestra lo mortal que es la ofensa para el alma del
ofensor. "Y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante
el concilio".
Según el griego, decir necio es decirle vacío, que ha tomado la decisión de
enloquecer por sí mismo; es despreciarlo por su entendimiento, es decirle
estúpido, obtuso, imbécil. Y dice Jesús, que el que dice esto es
"culpable ante el concilio", que era, en ese entonces, un grupo de
71 personas que se juntaban para juzgar las causas más graves, las que
siempre terminaban en sentencia de muerte. Entonces el que le diga a su
hermano necio o sus sinónimos, merecerá la muerte. ¡SI, ASI DE TERRIBLE ES EL
MAL QUE NOS HACEMOS HACIENDOLE MAL A LOS OTROS! Así de perteneciente al reino
de Satanás es la agresión y la violencia contra los demás. "Y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno
del fuego".
Fatuo significa menospreciar a una persona por sus sentimientos, su carácter
, su corazón, sus bondades, y el que haga esto merece ser quemado en el
basural de Jerusalén, como cualquier basura (ver quinta carta). Así de grave
es la acción de la ira tanto para el agredido como para el agresor. Para el
agredido es grave porque es un atentado contra su capacidad de amar y de
amarse. Porque siembra en su corazón el odio y el rechazo a otro o a sí
mismo. Porque lo traslada del Reino de Dios al reino de Satanás. Y para el
agresor es grave porque presta sus miembros y sus capacidades a Satanás,
porque se hace instrumento de Satanás y quedan en su alma los frutos de la
acción del reino de las tinieblas. Y es por esto que queda convertido en
basura, muerto y desechado, como lo dice Jesús en este pasaje: "Y al
que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si
algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, para que
Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus
maquinaciones" (2Cor.2,10-11). |
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