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BODA: ALIANZA PARA SIEMPRE Y
PARA TODOS |
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Aquí
Jesús está hablando de Jesús
termina En
Mt. 24,29-51 Jesús repite la misma sentencia del "lloro y crujir de
dientes". Jesús se refiere aquí a dos cosas al mismo tiempo: Su
Primera y Su Segunda Venida. Vamos a revisar los versos 48-51: "Pero
si aquel siervo malo dijere en su corazón: mi señor tarda en venir; y
comenzare a golpear a sus consiervos, y a comer y a beber con los borrachos,
vendrá el Señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no
sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí
será el lloro y el crujir de dientes". Aquí
Jesús está hablando de los abusos de autoridad, cometidos por los pastores
del pueblo de Israel. Ellos creían que por el hecho de ser los sumos
sacerdotes, los escribas o los fariseos, tenían autoridad para cometer abusos
de autoridad con el pueblo. Jesús les dice aquí, que los siervos que hacen
esto tendrán las mismas consecuencias de sus actos que los hipócritas
fariseos, que cumplían todos los apartes de la ley, excepto la del amor. ¿Qué
les espera a éstos? El llanto y el crujir de dientes, por ser desechados de
un Reino al que quieren pertenecer, sin dejar de pertenecer al otro. Los borrachos
eran generalmente los gentiles o paganos. Y los judíos tenían prohibido en su
ley, mezclarse con los paganos. Aquí Jesús les está recordando que al
mezclarse con los gentiles, tampoco sirven para el Reino, porque para
mezclarse, según la ley judía, tenían que renunciar a su Unico Dios: YHVH.
Quedarán con el dolor y la frustración de querer pertenecer al Reino de los
Cielos y no servir para ello. En
Mt. 25,14-30, Jesús refiere la parábola de los talentos. En ella narra que
uno de los siervos que recibió un talento, lo escondió y no lo multiplicó. "Respondiendo
su Señor, le dijo: siervo malo y negligente, sabías que siego donde no
sembré, y recojo donde no esparcí. Por tanto debía haber dado mi dinero a los
banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Porque al que
tiene le será dado y tendrá más; y al que no tiene, aún lo que tiene le será
quitado. Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el
lloro y el crujir de dientes" (Mt.25,26-30). Es
lo mismo de todas las parábolas anteriores. "El siervo malo"
son los sacerdotes y escribas de "Las tinieblas de afuera" son el mundo, es lo que queda
fuera del Reino de los Cielos. Estar fuera del Reino es darle rienda suelta a
nuestros sentimientos bajos y nuestras bajas pasiones. ¿Ustedes han visto dos
socios que se dediquen a conseguir dinero juntos y se amen? El mejor camino
para deshacer una unión, la que sea, es dedicarse juntos a servirle al dios
dinero, y por eso el "llanto y el crujir de dientes". |
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