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"LA FE ES POR EL OIR LA
PALABRA DE DIOS" |
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La
palabra oír en el castellano está emparentada etimológicamente con la palabra
obedecer. Pero obedecer no es sólo cumplir el decreto N°1 ó N°2, o las
órdenes de mi capitán, aún cuando sean para matar, por el sofisma aquel de
que "el que obedece nunca se equivoca". Obedecer en la Sagrada
Escritura tiene el sentido de discernir, de entender, de aprehender. Y Jesús
quiere y busca ser aprehendido por nuestro corazón. El no quiere ser un dato
más en nuestro archivo de memoria. EL
QUIERE, POR EL OIR, ENTRAR EN NUESTRO CORAZON Y DARNOS LA FELICIDAD, QUE, AUN
CUANDO MUCHOS DIGAN LO CONTRARIO, SÍ NOS MERECEMOS POR EL HECHO DE SER HIJOS
DEL PADRE. SI, PORQUE "LA FE ES POR EL OIR, Y EL OIR, POR LA PALABRA DE
DIOS" (Rom.10, 17). Fe,
penetrar, impregnar (ver Primera Carta). Somos penetrados e impregnados por
Jesús, por la actitud de oír la Palabra, de abrir la puerta del corazón a su
Palabra, El es el Pastor que habla a sus ovejas, que oyen Su Voz y lo siguen.
Las ovejas no saben muchas cosas del Pastor, pero una cosa sí la saben y la
saben en el hondón del alma: Saben oír la voz de su Pastor, que los lleva a
verdes y abundantes pastos y a limpias y frescas aguas (Sal. 23 (22), Jn. 10,
3). Y estas no son sólo bucólicas palabras, está hablando de los pastos y el
agua de su Palabra, que alimentará nuestro corazón y nos dará vitalidad y
fuerzas para el camino, si oímos, es decir, si la dejamos entrar en el
corazón y que se arraigue en El. Porque sus Palabras son semilla que, si las
oímos, crecen y dan fruto, porque son vida, y así este fruto permanezca a
través de todos los tiempos para que se convierta en semilla para otros, y se
continúe, por siempre y por todas partes, la misma secuencia del árbol que
entrega su semilla para que nazca otro árbol, que entrega su semilla para que
nazca otro árbol, que entrega su semilla, para que nazca otro árbol, que
entrega su semilla para que nazca otro árbol, que entrega su semilla para... ENTONCES, SI EL OIR ES LA ACTITUD MAS IMPORTANTE DEL HOMBRE ANTE LA
PALABRA, ¿POR QUE SUPRIMEN TANTOS VERSICULOS DE SU PALABRA? Y, más aún el versículo 16 de
Marcos 7, en el domingo 22 ordinario que dice: "El que tenga oídos
para oír, que oiga"? ¿POR QUE QUITAN DE LA BOCA
DE JESUS, NADA MENOS QUE LO QUE EL NOS DICE QUE TENEMOS QUE HACER ANTE SU
PALABRA? Oír para entender, tener oídos para oír, abrir el
corazón para que en El caiga su semilla, dar fruto con perseverancia, oír su
Palabra para ser felices y encontrar el sentido de nuestra existencia. Miremos
los versículos que suprimieron y tratemos de investigar el por qué lo
hicieron. Los versículos suprimidos son del 16 al 20 inclusive: "El que
tenga oídos para oír, que oiga" (Mr. 7, 16). Les está pidiendo la
actitud que corresponde a las Palabras que va a decir a continuación. "Cuando se hubo retirado de la muchedumbre y entrado en su
casa, le preguntaron los discípulos por la parábola" (Mr. 7, 17). Aquí hay algo: ya
no va a hablar a los escribas y fariseos que les había hablado en el
versículo 1; ahora se retiró de ellos y de la muchedumbre, y entró en Su
Casa. Fue sólo con sus discípulos que entró en su casa. Jesús comparte su
casa con sus discípulos, con los que le oyen. Veamos qué pasa: "El
les contestó: ¿ también vosotros estáis faltos de sentido"? (sordos, sin entendimiento) (Mr. 7, 18). "También
vosotros": los otros sordos y sin entendimientos son los escribas y
fariseos. ¡¡Pero sus mismos discípulos tampoco están entendiendo!! ¿Qué les
impide entender y oír a Jesús ? La ley de Moisés, aún arraigada en su
corazón, y que había sido el dios de ellos. El dios ley todavía ocupaba un
lugar en su corazón, y ¿cómo recibir otro Dios si ya se tiene uno en el
corazón? A ellos también les estaba siendo difícil ver a Jesús como el
Mesías, como el Enviado del Padre, el Esperado: "Y dijo Jesús a los
doce: ¿Queréis iros vosotros también?" (Jn. 6, 67). |
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