MOVIMIENTOS JUDIOS DE LA ÉPOCA DE JESÚS

 

 

 

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El judaísmo, en ese entonces adorador de la ley y no de Dios, estaba dividido en 4 movimientos básicos:los saduceos, los fariseos, los zelotes y los esenios. Los que no pertenecían a estos movimientos eran los anawines, los pobres de YHVH, o sea los necesitados de Dios.

Los Saduceos:
Los Saduceos eran un movimiento judío que se oponía a los fariceos. Eran relativamente pocos, pero eran personas de elevada instrucción y muy ricas, influyentes y poseedoras de altas funciones públicas. Los saduceos se limitaban a escritos de la Torah (Génesis, Exodo, Levítico, Número y Deuteronomio).Para ellos sólo la ley escrita era la determinante, rechazaban la tradicción oral y se daban, al rechazar la tradición oral, el derecho a interpretar el Torah a su manera y de acuerdo a sus intereses. La parte más importante de la ley, era la concerniente al templo, los sacrificios, la clase sacerdotal. Llegaron a extremos de ordenar como sacerdotes a griegos que, primero que todo, eran paganos y además, la clase sacerdotal sólo podía ser de la familia de los Levitas. Esto lo hacían porque con el dinero, el govierno y la influencia que tenían nadie se les podia oponer. Bajo el dominio de los romanos y de Herodes, la política dependía en gran parte de los Saducoeos. Los sumos sacerdotes del período de Jesús pertenecían a los saduceos. Observemos hechos 5, 17 - 18. Fueron perseguidores de los cristianos. En hechos 23 6 -10, está.

Los Fariseos.
Los Fariseos eran los más rigurosos de todos. Este segundo movimiento apareció para contrarrestar las costumbres griegas, que eran apoyadas por el movimiento de los saduceos. Fue un movimiento aferrado fanáticamente a la ley mosaica y por esto dominaron la vida religiosa de los judíos e influyeron en ella, de tal manera, que hicieron de la observancia de la ley el centro de su sistema religioso. Aseguraban que Dios solamente otorga Su Gracia y Su Salvación a aquellos que se ajustan a Sus mandamientos. De esta manera, LA ACTITUD SE HIZO FORMALISTA, SIENDO MUCHO MAS IMPORTANTE EL ACTO EXTERIOR QUE LA ACTITUD DEL CORAZON (Is. 29, 13). La interpretación de la ley y su aplicación a todos los detalles de la vida cotidiana, tomaron una gran importancia. Los comentarios de los fariseos, doctores de la ley, terminaron formando un verdadero código autorizado. El historiador Josefo, también fariseo, dijo que los escribas no sólo interpretaban la ley con más sutileza que las otras sectas o movimientos judíos, sino que además imponían sobre el pueblo una masa de preceptos recogidos de la tradición y que no figuraban en la ley de Moisés (Ant. 13;10,6). Jesús declara que las interpretaciones de esta secta judía no tienen ninguna fuerza, en Mateo 15, 2-6.

Pertenecían a la clase media emergente, por lo cual se convirtieron en clase media alta y tenían gran influencia sobre las clases más bajas de Israel. Juan el Bautista llamó a los movimientos de los saduceos y de los fariseos "engendro de víboras" (gennëmata echidnon). Las víboras después de picar mortalmente con su mortífero veneno, huyen deslizándose rápidamente hacia sus madrigueras para ponerse a salvo. Jesús también los llamó engendro de víboras en Mateo 12, 34; 23, 33 y Lucas 3,7 denotando con esta expresión, no sólo el carácter mortífero de su oposición, sino también la manera agazapada y solapada de hacerlo. Además, conlleva una agresión muy fuerte porque engendro es una criatura informe, producto de una cópula de diferentes especies. Aquí estaba Jesús diciéndoles que eran producto de mujer y víbora, híbridos infecundos, costumbres barbaristas contra las cuáles estaba la ley, en Levítico 18,23. Les estaban diciendo Juan el Bautista y Jesús a los fariseos, que parecían hechos (gennëmata) de víbora y mujer por la forma hipócrita, agazapada, cobarde y astuta mediante la cual atacaban el cristianismo naciente de manera mortal, sin que se notara que eran ellos.

Jesús también denunció su orgullo, su falsedad y su negligencia para con los elementos esenciales de la ley, mientras que le daban importancia a parágrafos de la ley que no la tenían (Mt. 23, 23). Esta denuncia también está en Mateo 5,20; 16, 6.11, advirtiéndoles Jesús que se cuidasen de la doctrina de los fariseos y de los saduceos, ahí está, en Mateo 16, 12. En Mateo 23, 1-19 hay una definición completa de las actitudes y conductas de los fariseos, contra las cuales está Jesús. En el tiempo de Jesús, los fariseos formaron un astuto grupo que tramó una conspiración contra El. Lo divulga Marcos en 3,6. Eran tan dobles e hipócritas que se aliaban con sus enemigos para destruir a quien ellos consideraban un enemigo común, en este caso Jesús. Su fanática postura ante la Antigua Alianza y su tenaz soberbia, llevó a esta secta o movimiento judío, a convencer al mismo pueblo al que Jesús le había predicado, sanado y alimentado, a pedirle a Pilatos Su crucifixión, la manera más abominable de morir, como lo vimos en mi Primera Carta. Observen los siguientes textos: Lucas 23,23; Juan 19,6 y , sobre todo, Mateo 27, 20-23; Mateo 26, 55-56. En Deuteronomio 21, 22-23 se habla de la deshonrosa muerte en la cruz y para cuáles abominables delincuentes era esta sentencia.

Estos dos movimientos, en pugna y contienda entre ellos, se unen para sentenciar a muerte nada menos que al Hijo de Dios, al Anunciado de Todos los Tiempos, AL SALVADOR DE TODO EL GENERO HUMANO, demostrando así que conformaban realmente la "sinagoga de Satanás", como los llama Juan en el Apocalipsis 2,9; 3,9. Demostrando con sus hechos contra la Palabra de Dios hecha Carne, Jesús (Jn. 1, 14), que son Satanás disfrazado de ángeles de luz, como lo denuncia Pablo en 2 Cor. 11,14; además de lobos rapaces disfrazados de ovejas, para poder mezclarse con el rebaño y devorar a las confiadas ovejitas, (beeeeee....!!!!) Mateo 7, 15. Estos eran los principales movimientos o sectas que orientaban todo lo que se relacionara con la tradición heredada desde Abraham. Quedaban otros dos movimientos o sectas.

Los Esenios
Había también otra secta o movimiento, los esenios. ( Miremos como a estos movimientos se los llamaba sectas, a pesar de conformar la clase dirigente judía: Hch. 5, 17; 15, 5; 26, 5. Además al cristianismo naciente en la escritura también se lo llama secta: Hechos 24, 5; 28,22). Los esenios son la tercera filosofía judía mencionada por Josefo. Parece haberse iniciado en el siglo II antes de Cristo. Estaba constituida por hombres que se daban al ascetismo, con la esperanza de escapar a las impurezas rituales. Vivieron en especies de monasterios o conventos, se dedicaban a la agricultura, vivían, vestían y se alimentaban de forma sencilla.

Los esenios se autoabastecían y prácticamente vivían sin usar el dinero. Leían constantemente las Sagradas Escrituras y se ocupaban de cumplirlas al pie de la letra. No estaban contra el matrimonio, pero se abstenían de él, a excepción de algunos de entre ellos. Tenían muchas horas de estudio comunitario, de oraciones compartidas, prestaban mucha atención a la pureza de las ceremonias, del santuario y de toda la liturgia. Para ser esenio había que hacer un noviciado de tres años. Al finalizar el primer año, el novicio, que ya vestía el hábito blanco de la orden, era admitido al ritual de la purificación del agua, pero debía pasar otros dos años de noviciado para ser un integrante pleno y poder compartir la comida comunitaria. Para pasar del noviciado a la integración plena, se le exigía al candidato una serie de juramentos solemnes.

Los esenios se retiraban de la convivencia social, a monasterios y especies de conventos, para poder vivir el Judaísmo de manera más pura, íntegra y asceta y vivían en sus conventos, en los desiertos de Judá.

Los Zelotes
El movimiento de los zelotes fue descrito por Josefo como "la cuarta filosofía". Se oponían a que Israel pagase tributo a un emperador pagano, para ellos esto era traición a Dios, el verdadero Rey de Israel. Su celo por las cosas de YHVH los llevó a armar guerrilla contra Antíoco IV, que intentó suprimir la religión judía y las Sagradas Escrituras. Esto está narrado en 1 Macabeos 1, 24-64: "...Rompían y echaban al fuego los libros de la Alianza que podían hallar. Al que encontraban con un ejemplar de la Alianza en su poder, o bien, descubrían que observaba los preceptos del Libro de la Alianza, la decisión del Rey le condenaba a muerte... a las mujeres que hacían circuncidar a sus hijos las llevaban a la muerte, conforme al edicto, con sus criaturas colgadas al cuello... Muchos en Israel se mantuvieron firmes... prefirieron morir antes que contaminarse y profanar la alianza santa; y murieron...".

Esto, y muchas más cosas atroces, fueron las que hicieron los griegos, encabezados por Antíoco IV Epífanes, a partir del año 167 antes de Cristo, con el fin de exterminar a aquellos que seguían a la Alianza de YHVH con Su Pueblo. Intentaban destruir las Sagradas Escrituras y la relación de YHVH con Su Pueblo, los israelitas, para imponer a ellos su religión pagana de sólo conceptos sobre Dios, conceptos y puros conceptos de tipo filosófico, y terminar con la verdadera religión que es relacionarse, religarse, "religionizarse" con YHVH en ese tiempo, antes de la llegada de Jesús, el Esperado.

Fueron verdaderos asesinos los griegos en Israel, para lograr su objetivo, que era imponer sus costumbres y su filosofía paganas en este pueblo seguidor del Unico Dios, Vivo y Verdadero. Veamos 1 Macabeos 1, 44-50:

"... También a Jerusalén y a las ciudades de Judá hizo el Rey llegar por medio de mensajeros, el edicto que ordenaba seguir costumbres extrañas al país. Debían suprimir en el santuario holocaustos, sacrificios y libaciones; profanar sábados y fiestas... dejar a sus hijos incircuncisos; volver abominables sus almas con toda clase de impurezas y profanaciones de modo que olvidasen la Escritura y cambiasen todas sus costumbres. El que no obrase conforme a la orden del rey, moriría". Esta es parte de la historia de los israelitas desde el año 174 al 135 a.c. Los griegos quisieron imponer a los israelitas su filosofía y sus costumbres paganas y mataban a aquellos israelitas que leyeran las Sagradas Escrituras y siguieran la tradición de su pueblo en su relación con YHVH, comenzada desde Abraham. Por estas razones fue que Matatías desencadenó la guerra Santa contra los griegos y se armaron contra ellos. Vale la pena conocer lo que los griegos hicieron a la familia de Matatías, a sus 7 hijos ante su madre, está en 2 Macabeos capítulo 7. Toda esta familia dio su vida para que se conservaran vivas las Sagradas Escrituras y las tradiciones de su pueblo en su relación con YHVH. De estos Macabeos, con el tiempo, en el año 6 después de Cristo, se formó el partido de los zelotes, quienes emprendieron contra los romanos, la misma defensa de sus instituciones religiosas que emprendieron los Macabeos. Fueron exterminados en el año 74 después de Cristo. Lo que me asombra es la repetición de la historia. Cómo las masacres griegas contra los israelitas, se repitieron en nuestra Iglesia, como lo he dicho en mi Segunda Carta, pero con el agravante de que en nuestra Iglesia, en los períodos de la Inquisición, durante los 1064 años de matanza en Su Propio Seno, era la Madre la que estaba asesinando a sus propios hijos...

 

 

 

 

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