MÁS DEL CATECISMO CATÓLICO

 

 

 

Imprime esta Página

 

 

 

Dice el N°133 del Cat. Cat. que, "la Iglesia recomienda insistentemente a todos los fieles la lectura asidua de la Sagrada Escritura para que adquieran la ciencia suprema de Jesucristo": "Y ciertamente aún estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo" (Fil. 3,8). "Pues desconocer la Escritura es desconocer a Jesucristo" (San Jerónimo).
¿Cuántos católicos leen la Sagrada Escritura, la aman, la proclaman? No hemos salido aún de las consecuencias de haber prohibido la Escritura durante tantos años. Veamos este detalle: en el Cat. Cat. se le han dedicado 133 páginas a los Sacramentos. En el mismo catecismo, al hablar de la Sagrada Escritura, se le han dedicado 6 páginas y media. Esto indica claramente que para el Magisterio de la Iglesia, la Sagrada Escritura no es prioridad. Es más prioridad su doctrina y su tradición eclesial. Repito lo que he dicho ya varias veces: si en la misma Sagrada Escritura se nos dice que "el mandamiento más antiguo, el del principio es la Palabra que hemos oído desde el Principio" (1Jn 2,7) ¿Por qué el Magisterio no se preocupa de que nosotros estemos en relación constante con la Palabra? ¿Por qué se convirtió en pecado grave el leer la Sagrada Escritura? ¿No será más pecado grave para nosotros el no leerla, desobedeciendo así lo que Dios quiere para nosotros? Si no leemos la Sagrada Escritura, no tendremos oportunidad de conocer a Jesucristo, como dijo San Jerónimo, el traductor de la Vulgata, LA BIBLIA en latín: "desconocer la Sagrada Escritura es desconocer a Cristo".

Entonces, ¿Con cuál Cristo nos estamos relacionando los católicos, si desconocemos la Sagrada Escritura, si no la leemos? .

Cuando uno se encuentra con algún hermano de otra iglesia cristiana, habla con propiedad de la Palabra, de Jesús, de la historia de la salvación. Crecen cada día porque se alimentan con el Pan de la Palabra de Dios: "Y te afligió y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de toda palabra que sale de la boca de YHVH vivirá el hombre" (Deut. 8,3). "El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mt. 4,4; Lc. 4,4). Cuando uno habla con un católico de las cosas del Señor, siempre dice así: "pues yo opino; pues a mi me parece; pues yo creo; pues esta es mi verdad..." siempre con argumentos de tipo personal e intelectual, habla acerca de la Verdad, nunca habla de la Verdad con la Palabra de Dios, como sí lo hacen los cristianos separados de nuestra Iglesia Católica.

Pero no puede hablar con "la Verdad completa" que es Jesús: "Jesús le dijo: Yo soy el camino y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" (Jn. 14,6), porque al desconocer la Sagrada Escritura, se desconoce la Verdad.

La lectura dominical en la Eucaristía, de algunos párrafos bíblicos, no es suficiente para adquirir un encuentro y relación con la Sagrada Escritura. San Pablo nos dice cómo tenemos que hablar los que pertenecemos al Reino de Jesús: "hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales", nos está diciendo que hablemos con la Palabra. "La Palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor, con salmos, e himnos y cánticos espirituales" (Col. 3, 16; Ef. 5,19).


Es pues, por amor a mi Iglesia, la de Jesucristo, la de la Palabra, la sacramental, la de los primeros tiempos, que estoy pidiendo en nombre de muchos que no tengamos miedo de reclamar la Iglesia de Jesucristo, para todos, donde vivamos lo que nos ofrece el Espíritu por medio de S. Pablo: "Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman" (1 Co. 2,9-10). Y no para después de la muerte, porque Jesús anuncia muy claramente: "Arrepentíos (entended, comprended), porque el Reino de los cielos SE HA ACERCADO" (Mt. 3,2) (Mat, 4,17) (Lc. 10,9.11).

SEÑOR PADRE: TU HAS ACERCADO TU REINO A NOSOTROS POR MEDIO DE TU HIJO, PERO LAS GLORIAS QUE NOS OFRECES POR RECIBIRLO LAS ESTAMOS VIVIENDO. TE PIDO QUE NOS AYUDES A QUE NOS DEVUELVAN LA IGLESIA DE TU HIJO JESUCRISTO. AMEN.

A = ABBA: PADRE
M = MELEC: REY
E = EL: DIOS
N = NEEMAN: CONFIABLE

SI PADRE, PORQUE TÚ ERES DIOS Y REY CONFIABLE.

Santiago, 28 de abril de 1999.

Muchas gracias,

M.T. Sabina Vélez Hurtado

 

 

 

 

HOME - INTRODUCCIÓN - LA BIBLIA
CARTAS: 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 - 13

Copyright ©2001-04 • Escríbenos a sabina1111@jesuspalabra.cl