|
|
|
|
Miremos
ahora, para finalizar, cuál es entonces el mandamiento de la Nueva Alianza, el
mandamiento del Reino de Jesús.
Está en la Primera
Carta de San Juan en 3,23 (1Jn. 3,23): "Y este es
Su Mandamiento: que creamos en el nombre de SU Hijo Jesucristo, y nos amemos
unos a otros como nos lo ha mandado".
"SU": está hablando del Padre, el mandamiento es del Padre. Del Padre
que era el mandamiento en la Antigua Alianza, porque había que "amar
a Dios YHVH con todo el corazón, con toda el alma, con todas las
fuerzas". (Deut. 6,4-9). Este mandamiento permaneció vigente durante
toda la Alianza
Antigua, la
Alianza con Moisés. Era un tiempo de enseñanza para el
pueblo, especialmente de enseñarle a separarse de los ídolos y a relacionarse
con el Dios Unico Vivo y Verdadero que era el de Abraham, Isaac y Jacob, que
era Padre del pueblo y se llamaba YHVH. Terminada la Antigua Alianza
y su Ley, llega el tiempo de la Nueva Alianza. Tiempo en el cual el pueblo ya
sabe del Padre YHVH, ya se relaciona con El, ya forma parte clave de la
historia del pueblo. Aparece entonces Su Hijo como único mediador entre el
Padre y nosotros: "Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre
Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Tim 2,5) y lo que el
Padre quiere es que lo recibamos, que lo aceptemos, que dejemos penetrar
nuestra historia, con su persona. Por eso el mandamiento de la Nueva Alianza es
del Padre: SU mandamiento: (1Jn 3.23) ¿Cuál? "que creamos en el
nombre de SU Hijo Jesucristo". Aquí tenemos que aplicar el numeral
110 del Cat. Cat. sobre la cultura del tiempo de Jesús: "CREER",
FE, en hebraico es "EMUNA". Como las palabras en hebreo también son
símbolos, el significado de EMUNA, es el siguiente: Emuna es la inundación
de un río que crece y se sale de su cauce, sobre un valle seco. (No
olvidemos la aridez de Israel). Entonces el valle despierta, reverdece, se
levanta, florece, despiertan las semillas que están dormidas. El agua ha
impregnado el valle, lo ha penetrado con su vida, lo ha inundado con su Vida
y el valle seco se convierte en vergel: "...hasta que sobre nosotros
sea derramado el Espíritu de lo alto, y el desierto se convierta en campo
fértil, y el campo fértil sea estimado por un bosque. Y habitará el juicio en
el desierto, y en el campo fértil morará la justicia"(Is. 32,15-16).
"NOMBRE": Significa presencia, la persona en sí, no el morfema
que aparece en el documento de identidad, ni el fonema con el que se lo
llama. Nombre es la persona misma, la que ocupa un lugar, la que tiene
personalidad, la que llama, la que responde.
"SU HIJO JESUCRISTO": Sabemos que Jesús es el Hijo del Padre
YHVH.
Entonces,
Juan, el discípulo amado, cuando está por cerrarse la Revelación Universal,
o sea la dada en la
Sagrada Escritura (es la única Revelación Universal), nos
recuerda que el Mandamiento de la Nueva Alianza es del Padre y que consiste en
dejarse impregnar, penetrar, invadir, por la PERSONA de Su Hijo
Jesucristo y la consecuencia será amarnos todos como hermanos, en sus
comunidades dónde EL es el pastor. En Su Cuerpo, la Iglesia, donde El es la
cabeza: "Y él es la cabeza del cuerpo que es la Iglesia, él que es el
principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la
preeminencia" (Col. 1,18). "También tengo
otras ovejas que no son las de este redil; aquellas también debo traer y
oirán mi voz y habrá un rebaño, y un pastor" (Jn 10,16). Y Sus
ovejas oirán Su voz (Su Palabra) y habrá un rebaño y un pastor. Dice Jesús
que es SU VOZ, SU PALABRA en torno a la cual habrá un solo rebaño y un sólo
pastor. O sea una sola Iglesia y un solo Dios en Ella : JESUCRISTO.
|
|