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Continuemos
con el Berit. Después de que se realizaba un Berit, una Alianza, una Boda, se
celebraba. (Así lo hacemos todavía) y la celebración era una cena donde había
cordero, pan ázimo (Matza E-muná), vino y yerbas. Cada año durante una semana
los judíos celebraban (aún lo hacen) el Pésaj, la Pascua, en la que
conmemoran la liberación de Egipto. Esta celebración fue mandamiento muy
serio de YHVH, para que no olvidaran durante todas las generaciones, que El
es Padre Salvador, que El es Padre que se preocupa de Sus hijos y que, El es
Padre que no permite que Sus hijos sucumban en manos de sus opresores: Dice
YHVH que: "Este día sería fiesta memorable de generación en
generación. Decretaréis fiesta para siempre" (Ex 12,14-18). Por eso,
cada año celebraban la pascua, con cena pascual. En todos los evangelistas se
narra este episodio. Miremos a Lucas. 22,1: "Se acercaba la fiesta de
los Azimos llamada Pascua".
22,7: "Llegó el día de los ázimos en el que se había de sacrificar
el cordero de la pascua".
22,11: "El Maestro te dice, ¿Dónde está la
sala donde pueda comer a Pascua con mis discípulos?".
22,13: "Fueron y lo encontraron tal como les había dicho y prepararon
la Pascua".
22,14: "Cuando era la hora, se sentó a la mesa y con él los
apóstoles". Con seguridad, que estaba también María, su Madre, María
Magdalena, a lo mejor María, Marta y Lázaro, Sus amigos de Betania, porque
era una fiesta familiar, era un regocijo colectivo, no era un acto litúrgico,
era una fiesta.
22,15: "Y les dijo: ¡¡ cuánto he deseado comer esta pascua antes que
padezca !!
22,12:, "Y habiendo tomado la copa, dio gracias". Así
se hacía, y esa noche se estaba haciendo igual en todas las casas de Israel
"y dijo : tomad esto y repartidlo entre vosotros". Era el vino,
pero estaba hablando de El mismo.
22,19: "Y tomó el pan y dio gracias y lo partió y les dio diciendo:
esto es mi cuerpo que por vosotros es dado; haced esto en memoria de Mí".
(Memoria: anamnesis, acordar. Significa etimológicamente: "cada uno
póngase de acuerdo de corazón").
22,20: "De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa,
diciendo: esta copa es el nuevo Berit, LA NUEVA ALIANZA, que por vosotros se
derrama". Entonces aquí vemos muy claramente
que Jesús no está celebrando la última cena con sus amigos, la cena de despedida,
lo que está haciendo es llevando a la plenitud esta celebración pascual, con
su sangre y con su cuerpo como cordero y así, instaurando para siempre la
ALIANZA NUEVA ETERNA Y UNIVERSAL anunciada en Lucas 22,19-20. Y además
no olvidemos que el sacerdote nos recuerda la instauración de esta Alianza en
cada Eucaristía, en lo que conocemos por elevación o consagración. Y, ¿cómo
decir que Jesús instituyó la Eucaristía, si en El mismo está llevando a la
plenitud la cena de celebración del Pésaj, de la Pascua Judía, para
conmemorar la liberación de Egipto? Esa noche Jesús estaba conmemorando la
pascua con sus discípulos y en ella cambió el cordero "beeeee" por
Su Persona. Cambió el pan ázimo, de celebración
perpetua también: "Y guardaréis la fiesta de los panes sin
levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de
Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por
costumbre perpetua" ( Ex.12,17), lo cambió por el pan ázimo de Su
Cuerpo (ázimo porque no tiene levadura que fermente, que corrompa la masa. Es
una forma muy hermosa de decir que Jesús no se corrompería en la tumba). Ese
día finaliza la antigua Alianza y se instaura para siempre la Nueva, la
Eterna. Ese día se cumple la alianza con Abraham: "Y estableceré mi
pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de tí en sus generaciones, por
pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti"
(Gen 17, 7). Alianza para muchos pueblos, naciones y muchedumbre, no como la
Alianza con Moisés que era sólo para el pueblo hebreo. ¿Cómo decir entonces
que era la última cena con sus discípulos, reduciéndola a una mera
celebración humana de despedida? ¿Y cómo adjudicarle a este momento la
institución de la Eucaristía, como si fuera un hecho libre e independiente de
Jesús? ¿Como si El no respetara toda la tradición judía? En la Eucaristía
celebramos aún la liberación de Egipto y la liberación de la muerte eterna y
de la iniquidad en nuestras vidas, por medio del Cordero Eterno, la Sangre
Eterna, el Pan Eterno, la Alianza Eterna y la Vida Eterna, adquiridos por
Jesucristo en Su Resurrección. ¿No es la Eucaristía (eu
= bien; caris = don) un acontecimiento despegado de toda la tradición que
empezó en Abraham? La Eucaristía es el momento en el cual se lleva a la
plenitud toda esta tradición y es el espacio donde Jesús, se hace Cordero
para todos y para siempre y lo celebramos en cada Eucaristía unidos con El,
en El, por El y para El, en un solo corazón.
Cuando
el sacerdote levanta la Hostia y la Copa, el Cuerpo y la Sangre de Jesús, lo
que tiene que salir de nuestro corazón es un gracias infinito, por hacerse
Cordero para pagar todas nuestras fechorías (porque en la Antigua Alianza
todas las infracciones a la ley se pagaban con corderos y otros animalitos, con
víctima, con chivos expiatorios), las hechas y las que haremos. Tiene que
haber una adhesión irrevocable a El y a su Alianza. De mi corazón sale en
esos momentos el decirle: "Señor mío y Dios mío, acepto Tu
Sacrificio, Tu Cuerpo, Tu Carne, como cena de esta Alianza Nueva y Eterna.
Gracias por pertenecer a ella".
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