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Continuemos
con la Nueva Ley. Si la nombran, ¿por qué no la aplican en la educación de
nuestros niños y los pobres pasan horas y horas aprendiéndose mandamientos
con palabras que no entienden, como jurar en vano, fornicar, codiciar, etc.?
Palabras y mandamientos que nada tienen que ver con la Nueva Alianza en
Jesucristo y el cristianismo, pero sí, totalmente con el Judaísmo y la ley de
Moisés, demostrando, una vez más, que la Iglesia de Constantino es una
prolongación engañosa también del judaísmo y de los cristianos judaizantes,
como está en mi primera carta y muy claro en el capítulo 15 de los Hechos y
en varias cartas de San Pablo, por ejemplo en Gálatas 3,1: "¡Oh
gálatas insensatos! ¿quien os fascinó para no obedecer a la verdad, a
vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre
vosotros como crucificado?".
San Mateo dice en 5,19a que "el que traspase uno de estos
mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño
en el Reino de los cielos". 0 sea, que se pueden traspasar los
mandamientos más pequeños y aún enseñar a los hombres a traspasarlos, a no
cumplirlos y se podrá entrar en el Reino de los Cielos, pero se será pequeño
en él. No se tendrá ninguna responsabilidad básica en el Reino, ni ninguna
búsqueda especial. De estos pequeños estamos llenos en el Reino, todos lo sabemos:
bautizados sin absolutamente ni una sola participación básica, ni compromiso
serio, ni anhelo de conocer más; cristianos que no tienen ni una sola
participación activa en la iglesia, fuera de la de cumplir los mandamientos
de Moisés y dar limosna a los pobres en reparación por los pecados. Pero
están en el Reino. ¿Cuáles son, entonces los mandamientos menores?. Y si hay
menores, entonces también tiene que haber mayores. ¿Cuáles son esos
mandamientos mayores a los que se les hace una tácita alusión? Y ¿por qué
termina Jesús este discurso, después de las Bienaventuranzas, en el 5,20 de
S. Mateo, diciendo que si "nuestra justicia, (que significa
salvación, manera de salvarse), no es superior a la de los fariseos, no
podemos entrar en el Reino de los Cielos"? ¿O sea que la manera de
ellos salvarse no les permite entrar en el Reino de los Cielos? ¿Cuál es su
manera? ¿No lo es por medio de las leyes? ¿ De las 613 leyes que ellos tienen
y cuando faltan a una, faltan a todas ellas como lo dice Moisés?: "Porque
todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición"
(Gal. 3,10a). "Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley
para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén" (Deut 27,26). "Porque
cualquiera que guardare toda la ley, (de Moisés),
pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos" (Stgo 2,10).
Según Jesús, a los fariseos no los está salvando la ley, a pesar de que sean
muchas y las cumplan todas. ¿Dónde está pues la salvación? Y ¿dónde los
mandamientos mayores? ¿No serán acaso los que anunció Jeremías?: ¿"Un
Camino, un corazón, dados en la mente y escritos en el corazón"?
(Jer. 31,33). Escritos por el mismo Padre que escribió en el monte, en tablas
de piedra, las leyes de la Alianza Temporal de Moisés: "Y dio a
Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del
testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de
Dios" (Ex. 31,18). Alianza que llegaría a su fin con la
llegada del Mesías como lo decía él mismo: "el Hijo del Hombre es
Señor aún del día sábado; el sábado ha sido instituído para el hombre y no el
hombre para el sábado. De suerte que el hijo del Hombre también es Señor del
sábado" (Mt. 12,8; Mr. 2,27).
En una anotación a pie de página de LA BIBLIA de Jerusalén,
dice que algunos manuscritos adjudican a Jesús la siguiente sentencia: "el
mismo día, viendo trabajar a uno en día sábado, le dijo: amigo, si sabes lo
que haces, eres dichoso, pero si no lo sabes, eres un transgresor de la ley y
anatema..."
Y, ¿qué pasa cuando en el examen de religión que le hace a Jesús uno de los
escribas, es el mismo escriba el que aún cumpliendo todos los estatutos de
Moisés, toda la ley, no queda dentro del Reino? Queda sí, cerca del Reino,
pero no queda dentro: "Acercándose uno de los escribas, que los había
oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es
el primer mandamiento de todos? (Como es un escriba, pertenece a la
Antigua Alianza, y por consiguiente está preguntándole a Jesús, por el primer
mandamiento de la Antigua Alianza. Además la Alianza Nueva, no está aún
establecida). Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye,
Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con
todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus
fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás
a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos
(Jesús le está contestando con los mandamientos de Moisés que están en Dt.
6,4-5 y Lv. 19,18). Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has
dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y el amarle con todo el
corazón con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas,
y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y
sacrificios (Jesús le ha respondido muy bien, pero conforme a la ley de
Moisés). Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo:
No estás lejos del Reino de Dios. (Le dijo con una ironía, que no estaba
en el Reino de Dios, porque "no estar lejos" no significa estar) Y
ya ninguno osaba preguntarle" (Mr. 12, 28-34). ¿No serán estas, las
leyes menores que ya no cuentan para el Reino de los Cielos? En el Reino es
otra ley, "que nos sería dada en nuestra mente y escrita en el
corazón", por el mismo Padre. Cuando Jeremías anunció la Nueva
Alianza, con su Nueva ley, llevaban 1.050 años bajo la ley de Moisés.
(¿Cierto que es muy fácil darse cuenta de que al cambiar la Alianza, cambia
inmediatamente la ley? Otro pacto, otro contrato, otra ley. ¡¡¡Evidente!!!).
En la antigua Alianza, en la temporal y local de Moisés, en la de YHVH con su
pueblo, es el hombre el que hace cosas. En la Nueva Alianza es Jesús el que
las hace (El se hace Cordero y se ofrece como víctima para siempre, para
pagar por todas las transgresiones contra la Antigua Alianza) y por eso
empieza la Nueva Alianza, donde El hace obras en nuestros corazones y en
nuestras mentes: "Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro
corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría
las escrituras?" (Lc 24,32). "También vosotros ahora tenéis
tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os
quitará vuestro gozo" (Jn 16,22). "...Yo soy el Camino y la
Verdad y la Vida; nadie viene al Padre, sino por mí..." (Jn
14,1-27). Lo hace por medio del amor y de la relación personal y directa con
El que es el único "lugar", pero el único, único de donde brota el
amor: "El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor...Y
nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros.
Dios es amor; el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él
(1Jn 4,8.16). Su amor es el "espacio" en el cual Jesús trabaja en
nuestros corazones y mentes para liberarnos del misterio de iniquidad que
anuncia Pablo en 2 Tes.2,7: "Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al
presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio".
Misterio de iniquidad que habita en nuestros corazones y mentes, y es allí
donde Jesús cambia la iniquidad por los sentimientos del reino, de la Alianza
Eterna (alianza desde Abraham) y Nueva (con Jesús), del Berit. Pone en
nuestro ser los sentimientos de solidaridad, lealtad y misericordia, partes
básicas del Berit y por lo tanto del amor. Pone en nuestro ser la
generosidad, el gozo, la magnanimidad, la templanza, la mansedumbre, la
paciencia, la benignidad, la fe, el amor, la paz, la bondad y como dice San
Pablo, contra tales cosas no hay ley: " Mas el fruto del Espíritu es
amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe" (Gal. 5,22-23).
¿Por qué entonces les enseñan a nuestros niños, leyes de una alianza que
terminó hace dos mil años? S. Pablo en Romanos, 1Corintios y Gálatas, anuncia
vehementemente que la llegada del Mesías en la plenitud de los tiempos,
significaba el fin de la Antigua Alianza de Moisés y la instauración de la
Alianza Nueva y Eterna.
También Jesús reduce las 613 leyes a una sola, la llamada "regla de
oro": todas las cosas que quieran que hagan con ustedes, así también
hagan ustedes con ellos, porque esto es la ley y los profetas: "Así
que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así
también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas" (Mt. 7,12). Reduce todas las leyes de la Antigua Alianza a una
sola en la Nueva Alianza, el amor como lo dice en Jn 15,12: "Este
es mi mandamiento: que os améis unos a otros, como yo os he amado".
Jesús le da término a la alianza de Moisés y a la ley de Moisés, cuando dice:
"TODA LA LEY Y LOS PROFETAS PROFETIZARON HASTA JUAN": (Lc.
16,16). "Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de
los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Porque todos los
profetas y la ley profetizaron hasta Juan" (Mt. 11,12-13). San Pablo
también reduce las 613 leyes de la Mishná a una sola: "Porque toda la
ley en esta sola palabra se cumple : Amarás al prójimo como a tí mismo"
(Gal 5,14). La misma ley a la que las redujo Jesús. Sin olvidar que el
prójimo para el judío es el mismo judío. Y el prójimo para el cristiano es el
cristiano, así como dice El mismo: "No os unáis en yugo desigual con
los incrédulos; porque. ¿Qué compañerismo tiene la justicia con la
injusticia? y ¿qué comunión la luz con las tinieblas? y ¿qué concordia Cristo
con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? Y ¿qué acuerdo hay
entre el templo de Dios y los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios
viviente, como, Dios dijo: habitaré y andaré entre ellos y seré Su Dios y
ellos serán mi pueblo"... (2Co.6,14-18.). "Por lo cual,
salid de en medio de ellos, y apartaos dice el Señor, y no toquéis lo
inmundo; y yo os recibiré. Y seré para vosotros por Padre y vosotros me
seréis hijos e hijas dice el Señor Todopoderoso".
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