NOE, EL ARCA Y EL DILUVIO: GÉNEROS LITERARIOS

 

 

 

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Pero antes de entrar a fondo, haré algunas observaciones. Resumiendo los numerales 55 y 56 del Nuevo Catecismo Católico (Cat.Cat.), se nos dice que "la rota unidad del género humano por el pecado de nuestros primeros padres llevó a Dios a decidirse salvar a la humanidad y que la alianza con Noé es el principio de la economía divina con las naciones".

Veamos. Ya quedamos en la carta anterior que Adán y Eva no fueron nuestros primeros padres, que esta pareja es un género literario para expresar otras cosas. Y siendo género literario, tampoco pudieron haber pecado. El libro de Bereschit en hebraico y Génesis en su transcripción griega, contiene un preámbulo, un prólogo que va desde el capítulo 1 hasta el 11. La historia como tal, se inicia en el capítulo 12. Este prólogo fue escrito hacia el año 400 cuando se escribieron los libros de Sabiduría y después del retorno del exilio.

En estos 11 capítulos, ellos compendiaron más o menos 1400 años de historia: desde Abram, hasta su retorno luego de haber pasado por el exilio, y por supuesto que lo hicieron con géneros literarios, con símbolos que permiten decir muchas cosas en pocas palabras. Lo que ha pasado a través de la historia es que se ha olvidado el significado de este significante de Génesis 1 al 11. Por eso nos habla el catecismo de Alianza con Noé. Haciendo del símbolo una realidad. Veamos: Desde el año 597, hasta el 581, más o menos, Nabucodonosor y sus ejércitos sitian a Jerusalén, destruyen el templo, deportan a Babilonia las clases dirigentes de Judea, destituyen al rey, es decir irrumpen en toda su historia y su tradición y no queda nada de su sistema teocrático de pie.

Los hebreos "echan mano" al período de las glaciaciones que finalizó hace más o menos 13 mil años antes de Cristo, y que por tradición oral se sabía de esta etapa de glaciaciones en prácticamente todas las culturas, por sus huellas en las montañas y la presencia de restos marinos en sus cumbres y lo usan como símbolo para narrar lo que les pasó cuando los caldeos entraron a su territorio. Se ahogó todo: quedaron sin el templo, morada de la presencia Divina o Sheginá y centro del culto religioso de Israel; la nación como tal, dejó de existir, la capital Jerusalén fue arrasada por el invasor, su último rey fue conducido al cautiverio. La monarquía desapareció y las clases más escogidas de Israel pasaron a vivir en el exilio, en tierras extrañas, lejos del país que Dios había donado a Abram y su descendencia. La "inundación" fue total, lo perdieron todo. Y los traductores le pusieron el nombre de "diluvio" a estos capítulos del 6 al 9 del Génesis, teniendo en cuenta que los títulos de los diferentes capítulos de LA BIBLIA, no pertenecen a los textos originales.

Noé, cuyo nombre significa consuelo, construye un arca donde preserva la creación de Dios de morir ahogada en las aguas. En el exilio hubo un grupo de personas, los "anawines", los pobres de YHVH quienes conservaron en sus corazones todas las tradiciones que se habían "ahogado en el diluvio", que es lo mismo que decir, que se habían perdido con las invasiones de los caldeos. Los pobres de YHVH eran el arca donde YHVH se consolaba, viendo que su creación, que su plan de salvación seguía resguardado y protegido en esta "arca de Noé", en este pequeño resto en quien se consolaba.

La paloma que regresa con una rama de olivo está anunciando una regeneración del pueblo, otra creación. Es el Espíritu Santo que de nuevo aletea sobre las aguas, para volver a crear el sistema teocrático del pueblo de Dios. El olivo simboliza en la Sagrada Escritura paz, fecundidad, purificación, fuerza, victoria, recompensa, resurrección. Cuando un árbol de olivo se corta, retoña por cinco partes diferentes.

El arco iris que sería propiamente el signo y símbolo de la alianza, que en el catecismo nombran como alianza con Noé, desconociendo de nuevo la simbología, es un anuncio muy poético y hermoso. Arco es el símbolo de puente entre cielo y tierra. Simboliza unión, relación e intercambio entre ambos, indica un nuevo comienzo de la vida y una recreación. El amarillo simboliza a Dios Padre, el azul al Espíritu Santo y el rojo al Cordero, a Jesucristo.

Resumiendo estos capítulos 6 al 9 del libro del Bereschit o Génesis, queda como sigue: La idolatría en la que cayó el pueblo de Israel, abrió las puertas al idólatra y sanguinario Nabucodonosor en el año 597 quien destruyó por completo todas las instituciones monoteístas, su templo y su capital, y los envió al destierro a Babilonia, donde algunos se contaminaron con la soberbia idolatría caldea. Y confundieron su comunicación con el único Dios YHVH, con otros dioses y por esto la torre de Babel (Babil-onia). En el destierro, algunos iniciaron una relación personal con Dios, ya no colectiva como era antes, y conservaron en su corazón la Sagrada Escritura y las tradiciones de su pueblo; fue el pequeño resto de los Pobres de YHVH.

El Profeta Jeremías, que no fue al destierro, les empezó a anunciar una Nueva Alianza, un Nuevo Berit: "Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice YHVH: Daré mi Ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo" (Jer. 31,33). "He aquí que yo loes reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con mi furor, y con mi enojo e indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los haré habitar seguramente; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios. Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma" (Jer.32,37-41). También Ezequiel, que sí salió al destierro anunció esta Nueva Alianza: "Y estableceré con ellos pacto de paz, y quitaré de la tierra las fieras; y habitarán en el desierto con seguridad, y dormirán en los bosques" (Ez 34, 25); y Oseas anterior a ambos también anunció la Nueva Alianza: "En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura. Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia. Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a YHVH. En aquel tiempo responderé, dice YHVH, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra; y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel. Y la sembraré para mí en la tierra y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: tú eres pueblo mío y él dirá: Dios mío" (Os.2,18-23).

Anuncian los profetas una Nueva Alianza que sería de regeneración de todas sus instituciones, de manera eterna. Sería alianza de paz, fecunda, de purificación, de victoria, alianza que sería de resurrección, de victoria contra la muerte. Alianza que sería no sólo con YHVH como lo había sido la Alianza pactada con Moisés, sino que también sería con el Espíritu Santo y con el Hijo, la Alianza que se anuncia sería con la Trinidad entera. Y este mensaje consolador lo recibe este pequeño resto, esta "arca de Noé". Y lo ponen en los capítulos 6 al 9 del Génesis, a manera de preámbulo en el año 400 antes de Cristo, como resumen de todo lo que les fue pasando desde Abram hasta el retorno. No se puede colegir, pues de este hermoso y poético anuncio de un Nuevo Berit Trinitario que la alianza con Noé permanece en vigor mientras dura el tiempo de las naciones como dice el N°. 58 del Cat. Cat. Es un anuncio para el pueblo que desmaya, que se desmorona, de una nueva y gran intervención Trinitaria en su pueblo, de una restauración futura de todo lo perdido en el "diluvio" que ahogó toda su realidad.

Queda, pues, claro que con Noé no hubo ninguna Alianza real, a pesar de que el Cat. Cat lo repita en el N°. 1080 diciendo que: "la alianza con Noé y con todos los seres vivos renueva esta bendición de fecundidad a pesar del pecado del hombre, por lo cual la tierra quedó maldita". En el numeral 1863 nos enseña el Cat. Cat. que el pecado venial no rompe, prácticamente dice que no alcanza a romper la alianza con Dios. En el numeral 2260 dice que la "alianza de Dios y de la humanidad está tejida de llamamientos a reconocer la vida humana como don divino y de la existencia de una violencia fratricida en el corazón del hombre". Me pregunto qué querrá decir esto y qué tendrá que ver con lo que es la Alianza, el Berit. En el N°. 2563 dice que "el corazón es el lugar de la Alianza.....".

Qué doloroso recorrer todo nuestro catecismo, el encargado de alimentar nuestra fe, y encontrar que en ninguno de los numerales, que son más de 80, apenas se nombra la alianza, pero en ninguno de ellos se la explica ni se la define. Con razón ni uno sólo de nosotros habla de la Alianza, de la pertenencia a ella y ahora ya me explico el porqué de la no presencia de comunidades en nuestra Iglesia, Cómo van a formarse las comunidades sin saber que es por medio del Berit que se ejecuta ese abrazo silencioso e irrompible entre sus participantes.

 

 

 

 

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