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Si
Jesús deja 99 ovejas para ir a buscar una que está descarriada, ¿por qué los
sacerdotes, vicarios y obispos que hoy me acusan, no me llamaron ni una sola
vez en estos 19 años en que llevo compartiendo la Palabra de Dios, para
volverme al camino recto? ¿No se dan cuenta que me están condenando sin
juicio, sin pregunta, sin habernos visto ni una sola vez nuestros rostros? Me
están acusando por lo que de mí les han dicho los que no han podido optar por
Jesucristo, porque quieren participar del poder, la fama, las riquezas y
también del Reino de Jesucristo. ¿No saben ustedes los
ricos de este mundo, "que no se puede servir a Dios y a las riquezas al
mismo tiempo"? (Mt. 6,24). ¿0 creen que porque comparten con
los pobres y los párrocos sus riquezas, ya han comprado con ello la
pertenencia al Reino de Dios? ¿No son el buen nombre, la fama y los aplausos
señal inequívoca de que el Padre no los recompensará en Su Reino, porque no
pertenecen a El? (Lc. 6,25-26). ¿Por qué están los adinerados y famosos,
solos y tristes, sin amor, en tratamientos psiquiátricos, deprimidos,
amargados, resentidos, a pesar de todo lo que le ayudan a la Iglesia con su
poder económico, político y social? (Lc, 6,24) ¿Qué pasa? ¿Y, por qué
encontramos a los pobres, a los perseguidos viviendo en comunión de amor y de
bienes con otros pobres y perseguidos como ellos, pero en alegría y paz,
disfrutando de los bienes del Reino con amor, gozo, alegría, paz, etc? (Gal.
5,22).
¿Si
se daría cuenta su Eminencia Reverendísima el Obispo chileno Monseñor
Francisco Javier Errázuriz, Arzobispo de Santiago, que se prestó para firmar
un anónimo cargado de saña, odio y malas intenciones en una revista
cabaretera, donde aparece por medio de su firma, codeándose con las personas
que lucen el bronceado de último momento? Y los Legionarios de Cristo, ¿cómo
se dejaron enredar en esta red de lodo y de miseria? ¿Qué diría María, la
Madre Valiente, si en realidad estuviera enel movimiento de Shöenstatt al ver
que en su nombre destruyen la obra de Su Hijo? ¿Y cómo se prestan los
jesuítas, con carta firmada por su superior, y los padres Agustín Sanchez y
Carlos Aldunate, quienes fueron mis formadores, al lado de los cuales trabajé
durante 16 años continuamente, y conviví con ellos durante todo este tiempo y
que fueron ellos los que en nombre de los jesuitas firmaron los documentos
para mis visas (puesto que soy extranjera), cómo se prestan para esta vulgar
falacia, trampa en la que cayeron, quedando ellos peor ante los verdaderos
católicos, que la prostituta a la que acusan? ¿Y el Padre Dutilh, quien habla
de mí con tanta propiedad ¿quién es?, ¿qué hace?, ¿dónde trabaja?, ¿cuándo
nos hemos conocido?
¿Cómo se dejaron tender las redes para lograr una noticia "bum",
que asegurara una buena venta de la vedetera revista quincenal? ¿Si se está
dando cuenta el Obispo que siendo cabeza de la Iglesia en Chile, está
desatando una persecución fanática contra mí y que sería el primero y directo
responsable en caso de que se ejecuten las amenazas que atentan contra mi
vida? Realmente los sacerdotes de Schöenstatt, de los Legionarios de Cristo,
los Jesuitas, Monseñor Dutilh, el Arzobispado ¿se están dando cuenta de lo
que están haciendo? Han sido presa de mujeres resentidas y de varones
pusilánimes, quienes se han unido para perseguir a un grupo de mujeres y de
niños que compartimos alegremente vivencias cristianas.
¿No les parece que Cardenalato, Arzobispado, Vicariato, Compañía de Jesús,
movimiento de Schöenstatt, Legionarios de Cristo, es como mucho para avalar
las acusaciones de que estoy siendo víctima? ¿No será que hay algo más? ¿No
será miedo de que por medio mío se estén abriendo los ojos a los cristianos,
contándoles verdades históricas y Escriturísticas que ustedes han callado o
que desconocen?
¿Se están dando cuenta, jerarcas de la iglesia, del millonario montaje
publicitario que hay detrás de todo esto? Los diarios "El
Mercurio", "La Tercera", "La Segunda", varios
canales de televisión y la vedetera revista mencionada, se han unido con
ustedes para denigrarme. ¿No será que hay algo más? ¿Qué los ha motivado a
ustedes a comportarse precisamente de la única forma que no debe hacerlo un
sacerdote de Jesucristo? ¡¡Que vergüenza para nuestra Iglesia!! Con estas
conductas están confirmando todo lo que he dicho y lo que diré aún más. La
Iglesia Católica de Chile les ha dado fuertes y poderosos argumentos a las
Iglesias cristianas paralelas, para que acaben de completar sus denuncias
contra la gran "ramera y la Babilonia" apocalíptica. Es como
una obra de teatro donde no faltó ni Caifás, ni Herodes, ni Pilatos, ni Anás,
ni el pueblo traidor e ingrato que se dejó arengar por los sacerdotes judíos
pidiendo la muerte de Jesús. Y, por supuesto, que tampoco faltó el Judas, el
que se ahorcó, ni Barrabás, el asesino silencioso que salió absuelto sin que
nadie supiera lo que hizo, sólo su conciencia que lo corroía continuamente.
También está Salomé, la mujer de Herodías, culpable del asesinato de Juan el
Bautista. Están en esta obra teatral de fines de milenio, Pedro con su
negación cobarde, todos los discípulos que "abandonaron y huyeron",
los que pidieron la muerte de Jesús, y las mujeres fieles que permanecieron
junto a sus niños al pié de la cruz de Jesús. ¡¡¡Muy impactante!!! Año 1 y
año 1999...
Los sacerdotes en Chile están muy molestos, porque después de misa vamos a
preguntarles por qué no hablaron de Jesucristo. Las respuestas son
asombrosas. Un día uno de ellos me contestó "que no lo hizo, para
saber si algún feligrés se había dado cuenta de que no lo había hecho y que
me felicitaba por que yo lo noté". ¿No es sorprendente su
respuesta? Por supuesto que la gran mayoría de los sacerdotes se enoja y más
de alguno protagonizó un escándalo emocional en la sacristía, cuando alguien
se le acercó a preguntarle por qué no había anunciado nada sobre Jesús,
cuando las lecturas de la misa, eran para hacerlo. Los sacerdotes consideran
esto un atrevimiento. ¿No es un derecho del Católico, que el sacerdote, que
es el servidor del pueblo de Dios, le hable de su Señor y Dios: Jesús? ¿Por
qué se enojan? ¿No deberían estar contentos de que se esté formando un
católico consciente de su Fe y de su relación con Dios? ¿No está en crisis la
Iglesia? ¿Por qué despreciar entonces a las personas que en ella tienen
relación con Jesús y quieren proclamarlo? ¿Por qué invalidan las peticiones
de Jesús cuando dice que vayamos a hacer discípulos por todo el mundo?:
"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos
en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que
guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros
todos los días hasta el fin del mundo. Amén" (Mt. 28,19-20). "Y
les dijo: Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El
que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será
condenado" (Mc. 16,15-16). (Lc 24,36-49; Jn. 20, 19-23).
¿Por qué la clase sacerdotal de la Iglesia Católica se siente la única dueña
de Jesús y la única que puede hablar de El y proclamarlo? ¿Por qué se
molestan los sacerdotes porque hablo del sentido de mi vida, de mi razón de
ser, de mi motivación central? ¿Por qué están tan nerviosos, qué les pasa,
qué temen, como para irse contra una mujer extranjera y sin apoyo fuera del
Señor Jesús y algunas mujeres y niños? ¿No estarán exagerando? La Iglesia
chilena está molesta porque los que han estudiado conmigo las Sagradas
Escrituras, hemos empezado a llevar LA BIBLIA a Misa para
seguir las lecturas de la Misa por LA BIBLIA y no por la
hojita que ellos entregan. En la hojita hemos encontrado que a menudo cambian
los sentidos originales de la Palabra, cambiándo las palabras y suprimiendo
versículos. Los versículos que quitan, tienen que ver con la "persecución
por causa de la Palabra" y los padecimientos por compartirla. Esto
es algo que he denunciado continuamente, ya que el verso 19 del capítulo 22
del Apocalipsis, donde termina LA BIBLIA, dice
textualmente: "Yo testifico a todo aquel que oye la palabra de la
profecía de este libro: si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre
él las plagas que están escritas en el libro. Y si alguno quitare de las
palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del Libro de la
Vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este
libro". Así termina LA BIBLIA. Y yo he ido
despertando a los católicos en Chile, a que miren su fe, la cuiden, la
incrementen, la supervigilen. No puede ser que el católico entregue su fe a
otros para su administración. Yo he invitado desde 1980 a todos los que están
conmigo, a que se hagan responsables de su Fe, y he iniciado a miles en la
lectura de las Sagradas Escrituras.
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