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EL CONFLICTO DE LOS FARISEOS CON
JESÚS |
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"Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una
cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus
pecados te son perdonados. Entonces algunos de
los escribas decían dentro de sí: Este blasfema. Y conociendo Jesús
los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?
Porque ¿qué es más fácil, decir: los pecados te son perdonados, o decir:
levántate y anda? Pues para que sepáis que el hijo del hombre tiene potestad
en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralíticos): levántate,
toma tu cama, y vete a tu casa" (Mt. 9,2-6). ¿Qué sentimiento tendrían los fariseos,
para no alegrarse con el bien que recibe el paralítico, sino molestarse por
la buena obra que hace Jesús? Ellos "piensan mal en sus
corazones" es decir, desean el mal y planean cómo hacerlo, lo
piensan, lo elaboran, construyen el mal. En
Mateo 9, 10-13 sucede lo siguiente: "Aconteció que estando él (Jesús) sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos
publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa
con Jesús y sus discípulos. Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los
discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?
(los fariseos eran tan "buenos", que no se ponían a la mesa sino
con otros "buenos" como ellos). Al oír esto, Jesús les dijo: los
sanos no tienen necesidad de médico (ellos, los fariseos, se sienten
sanos, por eso no se acercan a Jesús), sino los enfermos (los que no
lo tienen a El, y por eso reconocen que son pecadores, no lo ocultan como los
fariseos). Id, pues, y aprended lo que significa: misericordia quiero (mirar
con el corazón al desvalido), y no sacrificio (cumplimiento de las
leyes de culto; los sacrificios, ver mi Novena Carta). Porque no he venido
a llamar a justos (los fariseos se sienten justos, y por eso no necesitan
a Jesús), sino a pecadores (pecado significa estar fuera del Camino,
ver mi Sexta Carta), al arrepentimiento" (entender con el
corazón. Cambiar de mentalidad, pasar del paganismo, o fariseísmo, al Camino
junto a Jesús). Los fariseos son jueces de los demás y sin entrañas de
misericordia. Por eso chocan contra "Entró Jesús otra vez en Cafarnaum después de algunos días; y
se oyó que estaba en casa. E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que
ya no cabían ni aún a la puerta; y les predicaba la palabra. Entonces
vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. Y como
no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde
estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.
Al ver Jesús la fe ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son
perdonados. Estaban allí sentados algunos de
los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ¿Por qué habla este así?
Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? Y
conociendo luego Jesús en su espíritu, que cavilaban de esta manera dentro de
sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Qué es más
fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle:
Levántate, toma tu lecho y anda? Pues para que sepáis que el hijo del hombre
tiene potestad en la tierra para perdonar pecados dijo al paralítico: A ti te
digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Al instante, levantándose
en presencia de ellos, y tomando el hecho en que estaba acostado, se fue a su
casa, glorificado Dios" (Mr. 2,1-12; Lc. 5, 17-26). "Mientras
salían ellos, he aquí, le trajeron un mudo, endemoniado. Y echado fuera el
demonio, el mudo habló; y la gente se maravillaban, y decía: nunca se ha
visto cosa semejante en Israel. Pero los
fariseos decían: por el príncipe de los demonios echa fuera los
demonios" (Mt.9,32-34). ¡Qué conflicto tan grande tenían los fariseos con
Jesús para no percibir que lo que El estaba haciendo provenía de Dios! Los
fariseos habían llegado a una tal confusión, que las obras de Dios se las
adjudicaban a Satanás, y las de Satanás, que eran las de ellos, se las
adjudicaban a Dios. ¿Podrán salirse de esta confusión, de éste magno engaño?
¿Cómo salir del engaño, cuando se cree estar en la verdad? La envidia de los
fariseos hacía que no soportaran a Jesús. No podían recibirlo, para ellos era
un hereje. La palabra hereje aparece en nuestro idioma castellano sólo en el
año 1565, en la época de la inquisición (ver mi Primera Carta) cuando
empezaron las preguntas del padre Martín Lutero al Magisterio de "Y todo el pueblo y los publicanos, cuando lo oyeron,
justificaron a Dios, bautizándose con el bautismo de Juan. Más los fariseos y los intérpretes de la ley
desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautizados
por Juan (al
rechazar el bautismo de Juan, rechazaban el Bautismo de |
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