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CONFLICTOS EN |
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Jesús
dice que El es "manso y humilde de corazón". Esta "mansedumbre"
de la que El habla, no se refiere a Sus comportamientos o conductas.
Vamos a mirar cómo actuaba en diferentes circunstancias y comprobaremos que
Sus actitudes frente a muchos hechos no eran, según nuestra manera de
analizar las acciones, ni "mansas", ni "humildes", todo
lo contrario. Cuando Jesús se refiere a El Mismo como "manso",
está diciendo que pertenece al Redil del Padre, que es Oveja que se deja
apacentar por el Padre: "Porque he descendido del cielo, no para
hacer mi voluntad , sino la voluntad del que me envió" (Jn. 6,38). Para
entender y aceptar a Jesús como Persona que fomenta crisis, cambios y
conflictos, tenemos que tener un cambio de mentalidad. Siempre lo hemos visto
como un Personaje "bonachón", que amaba a todas las personas, que
era siempre dulce con todas ellas y que era incapaz de herir a alguien. Jesús
causó muchos conflictos, desestabilizó las instituciones judías, produjo
movimientos en el pueblo y en las personas. Luchó por cambios y
modificaciones en las leyes, en la concepción de Reino de Israel, en la
vigencia de La
señal que Jesús tuvo para iniciar Su Predicación fue el presidio de Juan el
Bautista. De nuevo se presenta el conflicto y ahora éste, como señal de
iniciar El
primer anuncio de Jesús es otro conflicto: "Desde entonces comenzó
Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha
acercado" (Mt.4,17). Jesús está poniendo en Su Boca una profecía del
profeta Daniel en 2,44-45, contenedora de un gran conflicto: el reino de
Israel, que había sido destruido hacía quinientos años por Nabucodonosor,
vuelve a resurgir. Los invita a un arrepentimiento, que no significa cambio
de costumbres morales, sino a una "Metanoia", que es un cambio de
mentalidad, un avanzar en el pensamiento, una desestructuración de la mente,
un abrirse a lo nuevo y desapegarse de lo viejo. Esto implicaría conflictos
no sólo internos, sino nacionales. Les dice que el "Reino de los
cielos se ha acercado". Lo dice un artesano de Galilea. Galilea era
región despreciada en Israel, allí no vivía la clase religiosa dirigente,
ésta vivía en Jerusalén. Los galileos era pescadores, pastores, artesanos, lo
último en la escala social judía. Y sale de allí uno que se atreve a decir
que se está cumpliendo una profecía del profeta Daniel, que era una profecía
indicadora de la nueva era mesiánica. Jesús
en su primera enseñanza, en Mateo 5 (ver mi Tercera Carta), dice paradojas,
conflictos y aparentes contradicciones. Veamos: "Bienaventurados los
pobres en espíritu...", es decir los necesitados de Dios. ¿Cuándo ha
sido bien visto por los que aman el mundo y las cosas del mundo, que alguien
esté necesitado de Dios? Para una persona motivada por las categorías y
valores del mundo, esto es una locura, un sin sentido. "Bienaventurados
los que lloran..." dice Jesús, pasa lo mismo con esta enseñanza
Suya. Una persona del mundo, sin el Espíritu Santo, no puede entender lo que
está diciendo Jesús y le parece terrible. "Bienaventurados los
mansos...", todos sabemos que una persona que compite en el mundo no
puede ser mansa porque todos los demás lobos se la comen. Ser manso es para
el mundo, sinónimo de tonto. "Bienaventurados los que tienen hambre y
sed de justicia..." una persona del mundo diría que esos son los
comunistas, los resentidos sociales, etc. "Bienaventurados los misericordiosos...",
la misericordia la ha dejado el mundo en manos de los curitas y las
monjitas. Según el mundo, es a ellos a quienes corresponde la administración
de la misericordia. "Bienaventurados los de limpio corazón..",
ese es uno que no ha vivido, un "ganso", un "zanahorio". "Bienaventurados
los pacificadores..", eso es para los orientales, los
"crisnas". "Bienaventurados los que padecen persecución por
la justicia..." ¡ah, no!, hay que hacer las cosas sin que a uno lo
pillen, porque ¿cómo va a ser bueno que lo persiga a uno la justicia? "Bienaventurados
sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de
mal contra vosotros, mintiendo". "Gracias a Dios esto es sólo
para los curas y las monjas. Yo tengo mi familia, mis responsabilidades y no
tengo que defender a nadie y así reventarme la vida". Estas primeras
palabras de Jesús a la multitud, encarnan un conflicto, una paradoja, una
división y oposición a los criterios del mundo. Es por eso que el Reino de
Dios está reservado sólo para los que viven en conventos, monasterios y
seminarios. Mientras que los demás que vivimos en el mundo, cumplimos con
algunos ritos sacramentales (ver mi Novena Carta) y nos quedamos tranquilos
creyendo que somos cristianos, pero seguimos viviendo con todos los criterios
del mundo. Los del mundo roban y después dan limosnas. Matan y luego se
confiesan. Engañan y ofrecen "mandas" a Los
Sacramentos, tan tomados a la ligera en nuestro medio (ver mi Novena Carta),
generan el gran conflicto de llegar a ser "nada". Decirle al
Señor que SI "con los labios",
en el Sacramento de Todo
lo que se hace separados de Jesús, no sirve para "nada".
"Porque separados de mí nada podéis
hacer" (Jn. 15,5). Se genera un conflicto interno en la persona que
se encuentra de todo corazón con El y hace muchas cosas, aún cuando sean
altruistas, "buenas", con beneficio para la comunidad, pero sin
tener en cuenta al Señor. Muchos buenos hacen muchas cosas buenas, para ser
ellos vistos y honrados por los demás hombres, para lograr prestigio y fama
para sí mismos. Usan el nombre de Jesús para llenarse de gloria y de poder,
pero no están haciendo que crezca y se multiplique el Reino de Dios entre los
hombres. El nombre de Cristo, en muchos casos, es un logotipo con el cual se
recaudan muchos bienes para los pobres y se les reparten muy pocos. |
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