CONFLICTOS EN LA VIDA PÚBLICA DE JESÚS

 

Imprime esta Página

 

 

 

Jesús dice que El es "manso y humilde de corazón". Esta "mansedumbre" de la que El habla, no se refiere a Sus comportamientos o conductas. Vamos a mirar cómo actuaba en diferentes circunstancias y comprobaremos que Sus actitudes frente a muchos hechos no eran, según nuestra manera de analizar las acciones, ni "mansas", ni "humildes", todo lo contrario. Cuando Jesús se refiere a El Mismo como "manso", está diciendo que pertenece al Redil del Padre, que es Oveja que se deja apacentar por el Padre: "Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad , sino la voluntad del que me envió" (Jn. 6,38).

Para entender y aceptar a Jesús como Persona que fomenta crisis, cambios y conflictos, tenemos que tener un cambio de mentalidad. Siempre lo hemos visto como un Personaje "bonachón", que amaba a todas las personas, que era siempre dulce con todas ellas y que era incapaz de herir a alguien.

Jesús causó muchos conflictos, desestabilizó las instituciones judías, produjo movimientos en el pueblo y en las personas. Luchó por cambios y modificaciones en las leyes, en la concepción de Reino de Israel, en la vigencia de la Alianza con Moisés. Condujo a severas crisis internas a muchas personas de su época. Produjo rupturas sociales, familiares. Cambio la concepción de la mujer, del matrimonio. Es una Persona tan promotora de crisis que cambió la sociedad en antes de El y después de El.

La Vida Pública de Jesús se inició con un conflicto con Satanás: "Entonces Jesús fue llevado por el espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres hijo de Dios, dí que estas piedras se conviertan en pan. El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca Dios. Entonces el diablo lo llevó a la santa ciudad, y lo puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez lo llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían" (Mt. 4,1-11).

La señal que Jesús tuvo para iniciar Su Predicación fue el presidio de Juan el Bautista. De nuevo se presenta el conflicto y ahora éste, como señal de iniciar la Proclamación de la Verdad de Su Padre: "Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea..." (Mt. 412).

El primer anuncio de Jesús es otro conflicto: "Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado" (Mt.4,17). Jesús está poniendo en Su Boca una profecía del profeta Daniel en 2,44-45, contenedora de un gran conflicto: el reino de Israel, que había sido destruido hacía quinientos años por Nabucodonosor, vuelve a resurgir. Los invita a un arrepentimiento, que no significa cambio de costumbres morales, sino a una "Metanoia", que es un cambio de mentalidad, un avanzar en el pensamiento, una desestructuración de la mente, un abrirse a lo nuevo y desapegarse de lo viejo. Esto implicaría conflictos no sólo internos, sino nacionales. Les dice que el "Reino de los cielos se ha acercado". Lo dice un artesano de Galilea. Galilea era región despreciada en Israel, allí no vivía la clase religiosa dirigente, ésta vivía en Jerusalén. Los galileos era pescadores, pastores, artesanos, lo último en la escala social judía. Y sale de allí uno que se atreve a decir que se está cumpliendo una profecía del profeta Daniel, que era una profecía indicadora de la nueva era mesiánica.

Jesús en su primera enseñanza, en Mateo 5 (ver mi Tercera Carta), dice paradojas, conflictos y aparentes contradicciones. Veamos: "Bienaventurados los pobres en espíritu...", es decir los necesitados de Dios. ¿Cuándo ha sido bien visto por los que aman el mundo y las cosas del mundo, que alguien esté necesitado de Dios? Para una persona motivada por las categorías y valores del mundo, esto es una locura, un sin sentido. "Bienaventurados los que lloran..." dice Jesús, pasa lo mismo con esta enseñanza Suya. Una persona del mundo, sin el Espíritu Santo, no puede entender lo que está diciendo Jesús y le parece terrible. "Bienaventurados los mansos...", todos sabemos que una persona que compite en el mundo no puede ser mansa porque todos los demás lobos se la comen. Ser manso es para el mundo, sinónimo de tonto. "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia..." una persona del mundo diría que esos son los comunistas, los resentidos sociales, etc. "Bienaventurados los misericordiosos...", la misericordia la ha dejado el mundo en manos de los curitas y las monjitas. Según el mundo, es a ellos a quienes corresponde la administración de la misericordia. "Bienaventurados los de limpio corazón..", ese es uno que no ha vivido, un "ganso", un "zanahorio". "Bienaventurados los pacificadores..", eso es para los orientales, los "crisnas". "Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia..." ¡ah, no!, hay que hacer las cosas sin que a uno lo pillen, porque ¿cómo va a ser bueno que lo persiga a uno la justicia? "Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo". "Gracias a Dios esto es sólo para los curas y las monjas. Yo tengo mi familia, mis responsabilidades y no tengo que defender a nadie y así reventarme la vida". Estas primeras palabras de Jesús a la multitud, encarnan un conflicto, una paradoja, una división y oposición a los criterios del mundo. Es por eso que el Reino de Dios está reservado sólo para los que viven en conventos, monasterios y seminarios. Mientras que los demás que vivimos en el mundo, cumplimos con algunos ritos sacramentales (ver mi Novena Carta) y nos quedamos tranquilos creyendo que somos cristianos, pero seguimos viviendo con todos los criterios del mundo. Los del mundo roban y después dan limosnas. Matan y luego se confiesan. Engañan y ofrecen "mandas" a la Virgen. Mienten y comulgan. Hacen violencia y luego van a misa. Así no es el Cristianismo. En estas Bienaventuranzas está escondida toda la esencia de lo que el Padre quiere que nosotros vivamos y que nos lo transmitió por medio de Jesús. El análisis "pneumático" (lo que el Espíritu Santo quiso decir) de estas primeras Palabras de Jesús, lo hice en mi TerceraCarta que está en el Internet, la dirección aparece al final de ésta.

Los Sacramentos, tan tomados a la ligera en nuestro medio (ver mi Novena Carta), generan el gran conflicto de llegar a ser "nada". Decirle al Señor que SI "con los labios", en el Sacramento de la Confirmación, pero con "el corazón lejos de El", es no "servir para nada" es merecer ser "arrojado fuera y pisoteado" por los que sí llegan a ser hombres. "Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciera, ¿Con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres" (Mt. 5,13). ¡Que gran conflicto el de creer que se es y no ser "nada".

Todo lo que se hace separados de Jesús, no sirve para "nada". "Porque separados de mí nada podéis hacer" (Jn. 15,5). Se genera un conflicto interno en la persona que se encuentra de todo corazón con El y hace muchas cosas, aún cuando sean altruistas, "buenas", con beneficio para la comunidad, pero sin tener en cuenta al Señor. Muchos buenos hacen muchas cosas buenas, para ser ellos vistos y honrados por los demás hombres, para lograr prestigio y fama para sí mismos. Usan el nombre de Jesús para llenarse de gloria y de poder, pero no están haciendo que crezca y se multiplique el Reino de Dios entre los hombres. El nombre de Cristo, en muchos casos, es un logotipo con el cual se recaudan muchos bienes para los pobres y se les reparten muy pocos.

 

 

 

 

HOME - INTRODUCCIÓN - LA BIBLIA
CARTAS: 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 - 13

Copyright ©2001-10 • Escríbenos a sabina1111@jesuspalabra.cl