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Empezó
mucho antes de Su Venida como Hombre. Los profetas anunciaron al Mesías como
una Persona que traería conflicto. Isaías anuncia que sería Cordero: "¿Quién
ha creído a nuestro anuncio? (Al de Jesús) ¿Y sobre quién se ha
manifestado el brazo de YHVH?(Jesús, que se manifestó a Su Pueblo y no lo
recibieron). Subirá cual renuevo delante de él (Jesús levantado en la
cruz del Padre), y como raíz de tierra seca (Jesús que murió joven,
como "la raíz de tierra seca"); no hay parecer en él, ni
hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos (tan
desfigurado quedó en la cruz). Despreciado y desechado entre los hombres
(todo Su pueblo lo rechazó), varón de dolores, experimentado en quebranto
(Su Pasión y Muerte); y como que escondimos de él el rostro, fue
menospreciado, y no lo estimamos (aún no lo hemos recibido
verdaderamente). Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió
nuestros dolores (dio Su Vida por nosotros, ver mi Sexta Carta); y
nosotros lo tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido (en vez de
recibirlo como el Redentor, lo vieron como un falso profeta castigado por
Dios). Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros
pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos
nosotros curados (entregó Su Vida para rescatarnos a todos nosotros).
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su
camino; mas YHVH cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y
afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como
oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca (está
el profeta Isaías anunciando que se cambiaría el tradicional cordero animal
por el Hijo de Dios; ver mi Sexta y Novena Cartas). Por cárcel y por
juicio fue quitado (Jesús estuvo preso y fue sentenciado a muerte); y
su generación, ¿quién la contará? (Muy pocos creyeron en El). Porque
fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue
herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura (lo crucificaron en
medio de dos ladrones), más con los ricos fue en su muerte (lo
enterraron en la tumba del rico José de Arimatea); aunque nunca hizo
maldad, ni hubo engaño en su boca" (Is. 53, 1-9). Mataron a un
hombre bueno, que nunca mintió ni hizo daño, todo lo contrario, lo mataron
por decir la verdad y hacer el bien. Así es el mundo. Isaías anuncia un
conflicto grande con la tradición hebrea, cuya víctima para todos los
sacrificios era el cordero animal, y aquí, el profeta anuncia el gran
conflicto de que será reemplazada la víctima animal por, nada menos que el
Hijo de Dios. Este anuncio significa un serio conflicto con toda la ley judía
y sus tradiciones (ver mi Sexta y Novena Cartas).
Isaías
también anuncia que "una virgen quedaría encinta": "Por
tanto, el Señor mismo os dará señal: he aquí que la Virgen concebirá, y dará
a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, esto es, Dios con nosotros"
(Is. 14,7) ¿Qué más conflicto que éste? ¿Qué más conflicto que tener que
entender y aceptar que una virgen, sin intervención humana, quede en
embarazo? ¿Y, puede entender nuestra mente humana que "Dios viva con nosotros"?
También
Isaías anunció una Era Mesiánica paradojal y conflictiva: "Saldrá una
vara del tronco de Isaí (nacerá un hombre grande de la familia de David,;
nacerá Jesús), y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él
espíritu de YHVH; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de
consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de YHVH. Y le hará
entender diligente en el temor de YHVH (es un conflicto anunciar que el
Espíritu del Mismo Dios, Su Esencia, reposará sobre alguien). No juzgará
según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos (esto
lo hacían los sumos sacerdotes de la Antigua Alianza);
sino que juzgará con justicia a los pobres (salvará a los necesitados,
ver mi Segunda Carta), y argüirá con equidad por los mansos de la tierra (defenderá
a los que se dejan conducir, a los que les siguen, a las ovejas; ver mi
Tercera Carta); y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el
espíritu de sus labios matará al impío (con Su Palabra contraria a la
palabra del mundo). Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad
ceñidor de su cintura (no claudicará, no tambaleará, no echará pié atrás.
Usará todas su fuerzas para lograr Su objetivo; ver mi Novena Carta). Morará
el lobo con el cordero (en Su Reino ya no estarán solamente los judíos,
sino también los gentiles), y el leopardo con el cabrito se acostará; el
becerro y el león y la bestia doméstica andar juntos (unidos los judíos
con los gentiles alrededor de Jesús) y un niño los pastoreará
(pertenecerán, y serán guiados por las leyes de la Nueva Alianza). La
vaca y la osa pacerán (tanto judíos como gentiles se alimentarán del
mismo "pasto": Jesús; ver mi Tercera Carta) sus crías se echarán
juntas (significa lo mismo); y el león como el buey comerá paja (ambos,
judíos y gentiles se alimentarán de los mismo: de Jesús y Su Palabra). Y
el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid (la Nueva Alianza
estará en medio de los agazapados antivalores del mundo), y el recién
destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora (la Nueva Alianza
tendrá poder sobre la
Antigua Alianza y los valores del mundo). No harán mal
ni dañarán en todo mi santo monte (ya no habrá más sentenciados a muerte
por no cumplir las leyes de Moisés; ver mi Segunda Carta); porque la
tierra será llena del conocimiento de YHVH, como las aguas cubren el mar (el
Mesías, Jesús, será para todos y durante todos los tiempos. Así como la ley
del mar es el agua, la Ley
del hombre será Jesús). Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí (Jesús),
la cual estará puesta por pendón a los pueblos (levantado en la cruz por
y para todos), será buscada por las gentes (por los gentiles, los que
no son del pueblo judío); y su habitación será gloriosa (habitarán en
Jesús, en Su Reino, en Su Nueva Alianza y experimentarán los frutos del
Espíritu Santo). Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que YHVH alzará otra
vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria,
Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar. Y
levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y
reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra (porque
Jesús es para todos, primeramente para los judíos) Y se disipará la
envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá
envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín" (Is. 11,1-13). Ya no
habrá división entre judíos y judíos puesto que a la llegada de Jesús estaban
divididos en saduceos, fariseos, zelotes y esenios, ver mi Tercera Carta.
Setecientos años antes de venir el Mesías, Jesús, las profecías estaban
anunciando un Mesías que produciría mucho conflicto, y conflictos graves
puesto que desestabilizaría las instituciones judías.
Cuando
el Salmo 110 anuncia que el Mesías seria Sacerdote, está anunciando un
conflicto, porque el hombre que fuera Rey, no podía ser al mismo tiempo
sacerdote (ver mi Novena Carta). "YHVH dijo a mi Señor (al Rey): siéntate
a mi diestra, en tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies. La
vara de tu fortaleza (el cetro del Rey) enviará YHVH desde Sión:
domina en medio de tus enemigos.... (los reyes dominan territorios
enemigos. Jesús dominarías sobre el reino de la muerte). Juró YHVH y no se
arrepentirá: tú (el Rey) eres sacerdote para siempre según el orden de
Melquisedec" (Sal. 110, 1-2.4). Los reyes eran de la dinastía de
David y los sacerdotes de la tribu de Leví. Gran conflicto éste: que el rey
fuera sacerdote al mismo tiempo. Pero así lo anunciaba la Escritura, y así
sería. Era evidente que al momento de llegar el Mesías, uniendo en El estas
dos dignidades, no le iba a gustar a la clase sacerdotal, ni tampoco a los
descendientes de David. Entrarían en rivalidad: "¿Cómo un levita es
Rey?" "¿Cómo alguien de la dinastía de David pretende ser
sacerdote?".
El
profeta Jeremías anunció un Mesías muy conflictivo. Anuncia, no sólo que
cambiaría la Alianza
que YHVH hizo con Moisés en el Sinaí (ver mi Segunda Carta), sino que
cambiaría también la ley: "He aquí que vienen días, dice YHVH, en los
cuales haré nuevo pacto (se
terminará la Antigua
Alianza, ver mi Segunda Carta)con la casa de Jacob y con
la casa de Judá: no como el pacto que hice con sus padres el día que tome su
mano para sacarlos de la tierra de Egipto (la Alianza hecha con
Moisés); porque ellos invalidaron mi pacto, bien que fui yo un marido para
ellos (se llama a Sí Mismo, Marido, porque en la simbología hebrea, mujer
significa pueblo, y YHVH se casa con Su Pueblo, con Su Mujer. Y El es Marido
Fiel), dice YHVH: mas éste es el pacto que haré con la casa de Israel
después de aquellos días (cuando llegue a su fin la Alianza con Moisés, la Antigua Alianza),
dice YHVH: daré mi ley en sus entrañas y la escribiré en sus corazones (en
la Antigua Alianza
estaba escrita en tablas de piedra. En la Nueva Alianza que
se anuncia, la Ley,
Jesús, estará en el interior de cada uno); y seré yo a ellos por Dios y
ellos me serán por pueblo" (Jer. 31,31-33). "Y les daré un
corazón, y un camino (el corazón de los hebreos era la ley y eran 613. En
la Nueva Alianza,
será sólo una: Jesús. "Un camino" igualmente significa una
ley, porque por medio de ella se conducían en la vida. "Un
camino": Jesús: "Jesús les dice: Yo soy el camino y la verdad y la vida, nadie
viene al Padre sino por mí"), para que me teman (temor: dolor
de ofender al ser amado) perpetuamente (la Nueva Alianza que
se anuncia será eterna y también sus leyes), para que vivan bien ellos, y
sus hijos después de ellos. Y haré con ellos pacto
eterno que no tornaré atrás de hacerles bien (esta Palabra
contradice la doctrina que dice que: "Dios permite diferentes males para
el hombre"), y pondré mi temor en el corazón de ellos para que no se
aparten de mi" (Jer. 32,39-40). La Antigua Alianza
con todas sus leyes que llevaba cerca de 1.200 años de promulgada, será
cambiada por una Nueva Alianza con una sola Ley: Jesús. Se necesita una mente
y un corazón muy generosos y abiertos para aceptar que 1200 años de
instituciones sean cambiadas por una sola persona. ¡¡Esto si que es
conflicto!!
Estos
anuncios de cambios que generarían tanto conflicto, fueron proclamados desde
el año 765 antes de Cristo, época del profeta Isaías. Tenían, pues, los
israelitas 750 años para cambiar de mentalidad, para tener una Metanoia
(cambio de mentalidad) y así no dar lugar al conflicto que provocaría el
Mesías en Su Venida y que fue anunciado por varios profetas.
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