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EL CONFLICTO INTERNO DEL
CRISTIANO |
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Pero
no sólo se da el conflicto con el mundo y las personas del mundo. Es mucho
más fuerte y difícil el conflicto interno entre los valores del mundo y los
del Reino que pugnan dentro de nosotros. Las dudas, las incertidumbres, los
desconciertos, que muchas veces carcomen al que tiene, como opción
fundamental en su vida, servir al Señor, suceden por desconocimiento de Su
Palabra. Cuando el servidor del Señor sabe que será perseguido, porque en Su
Palabra lo dice muchas veces, y que esta persecución significa una dicha para
el creyente (ver mi Tercera Carta), la persecución no lo hace tambalear ni
alejarse del Camino del Señor. Aprende a entender que el mundo es el que lo
persigue y por eso la persecución es una señal de que sí está en la verdad. Porque persiguieron al Señor, también tienen que perseguir a
Sus Amigos: esa es la verdad. "Si el mundo os aborrece, sabed
que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros (porque Sus criterios,
especialmente sobre el dinero, están en contra de los criterios del mundo,
acerca de las riquezas). Si fuerais del mundo (amantes del capital y
de las artimañas para conseguirlo), el mundo amaría lo suyo; pero porque
no sois del mundo (no estáis al servicio del capital, el robo y la
mentira), antes yo os elegí del mundo (os avisé acerca del peligro del
robo y de la mentira para obtener dinero), por eso el mundo os aborrece (los
que dedican su vida a conseguir fama y poder como esclavos del dinero). Acordados de la palabra que yo os he dicho: el siervo no es mayor
que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán;
si han guardado mi palabra, también guardaran la vuestra. Mas todo esto os
harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. Si yo
no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no
tienen excusa por su pecado. El que me aborrece a mí, también a mi Padre
aborrece. Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho,
no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.
Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: sin
causa me aborrecieron. Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré
del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, el dará
testimonio acerca de mí. Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis
estado conmigo desde el principio. Estas cosas os he hablado, para que no
tengáis tropiezo. Os expulsarán de las sinagogas; y aún viene la hora cuando
cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio Dios (ese es el perverso engaño que
produce el demonio Mammón, el dinero: que convence a las personas que le
sirven, que están obedeciendo y sirviendo a Dios. Lo que pasa es que después
de conseguir dinero, de las maneras antes descritas, hacen donaciones grandes
a fundaciones de caridad y beneficencia a los más pobres y así se sienten
sirviendo a Dios. Cuántos mafiosos de la droga, después de exterminar grandes
sectores de la juventud, construyen lujosas iglesias , y luego intentan
destruir a los que denuncian esto). Y harán esto porque no conocen al
Padre ni a mí. Mas os he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora,
os acordéis de que ya os lo había dicho" (Jn. 15,18-27; 6,1-4). |
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